CINCO individuos que han decidido abrirse paso con un equipo diferente viajan hasta La Salamandra, territorio costarricense, para presentarse en el festival en contra del maltrato a los animales.
Podría parecer muy fácil decir o querer cantar rock, pero esa corriente es uno de los géneros más difíciles de trabajar y aceptar.
Empleados de empresas, independientes con uniforme de oficina, cada quien intenta solventar sus gastos como mejor puede, pero hoy siguen caminando con pie derecho, sin desmayar, para continuar en el rock. Ellos son Factor VIII.
Luchando contra adversidades familiares, contra las ganancias casi nulas y contra el esfuerzo humano, juntos han cambiado la visión del mundo que les rodea, y han llegado a aceptarlos y respetarlos como músicos.
El grupo está conforme con la aceptación de su última producción "Agenda", dentro de las expectativas trazadas para el proyecto, y aduce que ha sido muy buena, sobre todo, por aquellas personas que no conocían a Factor VIII; "Hay mucha gente que se está apegando a nuestro ritmo, y está comprando muy bien el disco", recalca.
Esta segunda visita del grupo a Costa Rica es gracias a Destiny Recordings, con el fin de tocar sus temas sociales para concienciar a la población, de igual forma intentarán ganarse al público, pues el reto de la banda, en este momento que viajan solos como un grupo independiente, es ganarse nuevamente al público "tico".
En la primera ocasión que los rockeros viajaron al hermano país, no estaban tan pegados como ahora. En estos años, el repertorio que ejecutan ha crecido, y su misión es sobrevolar otros mercados, abriéndose un espacio con esa fanaticada.
La banda, que en el año 2000 cambió la mayor parte de sus integrantes, señala que con el tema "Suerte" les está yendo muy bien. En cuanto a decir si están pegados en la radio, ellos se limitan, modestamente, a decir que ese término de "pegados es muy subjetivo; la gente es la que comenta eso; nosotros sólo cantamos y tratamos de hacer un buen trabajo". ¡Pero aquí entre nos, ellos saben que están pegados!
Entre los sueños de este año para estos chicos, está entrar en las nominaciones a los PanamaRock 2006. "Sería hermoso eso; hemos trabajado muy duro, pero no está en nosotros, y no lo vemos como una meta, sino como algo bueno que le puede pasar a cualquier otro grupo de rock", sustentan.
El toque y estilo que tienen los músicos panameños es mágico; prueba de ello son las conversaciones que sostiene Factor VIII con diversas organizaciones para preparar un concierto en Florida, Estados Unidos, o en Colombia. Situaciones sin concretar que a diario se estudian y que, de la noche a la mañana, pueden pasar.
Estos artistas anhelan vivir sólo del rock, pero lastimosamente todavía hay ciertas barreras en el mercado que se los impide. "El rock es todo, nuestra inspiración y el ánimo a vivir la música. Nosotros intentamos hacer música, aunque eso conlleve sólo a pagar los locales donde nos presentamos, o los reportajes; no ganamos cifras altas de dinero; hacemos rock para mantener esa cultura viva", manifestaron.
"En esta sociedad está marcado un camino para todos nosotros; no podemos quejarnos con los organizadores, ya que gracias a sus contactos con la revista Rollings Stone los surcos que se vienen abriendo son alentadores. Pensamos que debe haber un intercambio justo entre calidad y producción; la cuestión es que, a la larga y con dolor en el alma, reconocemos que todo se convierte en un negocio, pero -como se dice por allí- para pararse con los grandes primero debes recibir puñete".
Entre risas y muchas bromas, Roderick, Juan y "Tutin" esperan llegar en vivo lo más lejos posible y con esa química que los ha unido en estos seis años, pero -sobre todo- mantenerse (ellos y su familia) de este negocio.
Costa Rica los aclama
"El que quiera vivir del rock tiene que trabajar fuerte y dedicarle el 150% a toda la estructura, porque hay que laborar muy duro".