El presidente de Venezuela, Hugo Chávez, anunció el domingo la fundación de una nueva ciudad para alojar a víctimas de las trágicas inundaciones de diciembre y reducir la peligrosa superpoblación de algunas partes de Caracas.
Las autoridades estiman que hasta 30.000 personas murieron en los deslizamientos de tierra que destruyeron varios poblados humildes en el estado de Vargas, en la periferia de Caracas.
Chávez, un ex paracaidista, ha culpado del siniestro a la "irresponsabilidad acumulada" de gobiernos previos que permitieron la extensión de asentamientos informales en laderas precarias junto a ríos e incluso sobre fallas geológicas.