La época dorada del baloncesto de Panamá solo queda en el recuerdo de los que vivieron esos tiempos.
Y es que el deporte del aro y el balón sigue de mal en peor en nuestro país. Desde la caída de nuestro combinado nacional frente a Nicaragua en los Juegos Centroamericanos que se dieron en Panamá, el panorama se ha puesto negro.
Los equipos enviados por la Federación de Baloncesto de Panamá (FEBAPA), a torneos y topes internacionales, solo terminan de manchar esa rica historia de nuestro baloncesto.
En estos momentos Panamá cuenta con dos selecciones fuera del país, la sub-17 que compitió en el Centrobásket de la categoría en Puerto Rico, y la mayor que busca el nivel óptimo para participar en el torneo preolímpico de Mar del Plata, Argentina.
Por ambos lados las cosas están mal. La sub-17 no vio la luz en cinco choques. El equipo dirigido por Guillermo Nurse cayó ante México por 22 puntos, luego ante Belice por distancia de 45 tantos, contra Bahamas por margen de 41 puntos, frente a República Dominicana por 21 puntos y cerraron su participación contra Islas Vírgenes Británicas, por pizarra de 79-81.
Mientras que en los fogueos, con el pretexto de probar jugadores, Panamá ha perdido contra Brasil y Venezuela. Contra los brasileños, que afrontan este cuadrangular sin los jugadores de la NBA, se perdió por pizarra de 84 por 48, mientras que contra Venezuela se cayó por marcador de 94 por 56.
Con estos resultados se demuestra que hay una gran crisis en un deporte que llenaba de orgullo a todo Panamá.