La rivalidad entre Nico Rosberg y Lewis Hamilton por el título de la Fórmula Uno se pone cada vez más tirante.
Rosberg ganó ayer el Gran Premio de Mónaco desde la partida para desplazar en lo más alto de la clasificación general a Hamilton, su compañero de equipo en Mercedes que terminó segundo.
“Es una batalla feroz la que estoy librando con Nico y va a seguir así”, dijo Hamilton. “Tengo que seguir con la frente en alto y no dejar de pelear”.
Rosberg irritó a su compañero en la clasificación cuando su error provocó una bandera amarilla y Hamilton no pudo superar su tiempo en la última vuelta.
El alemán dijo que el accidente no fue intencional.
“Es una victoria especial. Lewis venía pisando fuerte con sus resultados”, señaló Rosberg.