Hay rumores que están circulando en Chicago que apuntan a un regreso de Jordan a los Bulls como el individuo perfecto para reemplazar a Krause al frente del equipo. Sin embargo, Jordan no debe estar entre los candidatos.
Ya es sumamente difícil para los Bulls tener que jugar en un campo que tiene una estatua de Jordan en la entrada, imaginase la presión que sentirán los jóvenes en los Bulls si tienen a Jordan como su jefe. Si jóvenes como Kwame Brown han tenido problemas con la presión de jugar con Jordan, lo mismo sucederá con Tyson Chandler, Jay Williams y Jamal Crawford.
Jordan no es un tipo como Jerry West o Bill Russell. Esos hombres fueron uno de varios míticos de sus respectivos equipos que fueron nombrados entrenadores o gerentes. Por su parte, Jordan es el símbolo de los Bulls.
Por primera vez en cinco años, los Bulls están dando pasos positivos y no necesitan revivir la magia de los noventas. Los jóvenes han logrado una marca de 24-14 en casa, mejor que el récord de los Sixers.
Los Bulls necesitan un gerente que sigue la línea de Krause. "Jerry era un hombre muy difícil a la hora de negociar, pero sabía lo que quería y era muy bueno en cuanto a evaluar talento".