Científicos de la Universidad Johns Hopkins descubrieron una droga que podría ayudar a perder peso en forma significativa, sin efectos secundarios aparentes.
En pruebas con ratones de laboratorio, los investigadores que buscaban un tratamiento contra el cáncer, dieron cuenta de que 20 minutos después de recibir la sustancia química, los animales perdían el apetito.
El descubrimiento indica que con esta droga podría regularse una zona del cerebro en la cual reside el impulso del apetito y también la formación de grasas.
La sustancia química aparentemente engañó al cerebro de manera que "pensara" que el ratón ya había comido, por lo que su metabolismo nunca redujo su ritmo y el animal quemó grasas, informan los científicos de la revista Science.
"Es un verdadero truco. Los ratones perdieron 25% de su masa corporal en un par de días", dijo el Dr.Frank Kuhajda, director del equipo de científicos de la universidad que produjo la sustancia química, cuyo número de código es C75.
Los especialistas aclaran, sin embargo, que nadie sabe aún si la C75 funcionará con seres humanos.
Pero, el descubrimiento de este equipo es "extraordinariamente fascinante", dijo Denis McGarry, del Centro Médico del Sureste en Dallas, de la Universidad de Texas, quien es experto en la forma en que el metabolismo produce las grasas.
Más de la mitad de los estadounidenses sufre de sobrepeso y cerca de una cuarta parte sufre obesidad, según cálculos gubernamentales.
La clave del problema es la "acidosintasa de las grasas" (FAS por sus siglas en inglés), un sistema de enzimas fundamental para la conversión de los carbohidratos en bloques de grasa.
A principios de la década de 1990, los científicos descubrieron que las células cancerosas usan FAS para producir su propia grasa como combustible, dijo Kuhajda. Nadie sabe por qué. Pero los investigadores de Johns Hopkins crearon un bloqueador para el FAS para ver si podría combatir el cáncer. En las pruebas con ratones, la C75 provocó la muerte de las células cancerosas sin dañar a las células normales adyacentes, dijo.
Pero la C75 ha demostrado otro beneficio: una de las razones por las que hacer dieta es tan difícil es que hace más lento el ritmo metabólico, pero el metabolismo de los ratones no disminuyó su ritmo cuando se les administró la droga y perdieron peso.
Los investigadores buscan un tratamiento para el cáncer con la C75, porque aunque la pérdida del apetito es grave, creen que podrán superar ese efecto. Por otra parte, los hallazgos "nos dan alguna esperanza" de hallar una nueva forma de encontrar también un tratamiento contra la obesidad, concluyó Kuhajda.