A menos de un día de que se la considerar como la nueva favorita para la Copa Mundial de fútbol, la selección italiana cayó el por 1-2 frente a Croacia, en un torneo que rápidamente destruye todas las previsiones.
Italia había reemplazado a Argentina en las preferencias de los apostadores, después de la victoria del viernes por 1-0 de Inglaterra sobre el equipo sudamericano.
Ahora, los italianos -tres veces campeones mundiales- se encuentran súbitamente en una situación más difícil, en un final abierto del Grupo G, después de un encuentro en el que les anularon dos presuntos goles en un arbitraje polémico.
En el primer partido del día, Sudáfrica obtuvo su primera victoria en una copa mundial, con un triunfo de 1-0 sobre Eslovenia. Brasil, cuatro veces campeón mundial, superó por 4-0 a China, que se presenta por primera vez en el torneo.
Eslovenia se sumó a Arabia Saudita y a Nigeria entre los que ya están eliminados del campeonato.
España es el único que ya pasó a la segunda ronda. Croacia, que perdió su primer partido 1-0 contra México en un encuentro en el que el defensor Boris Zivkovic fue el primer expulsado de la copa, experimentó una transformación el sábado en la ciudad japonesa de Ibaraki.
Los croatas mostraron el nivel que los llevó al tercer puesto en Francia hace cuatro años, en su primer mundial.
En el principio del encuentro, Italia sacó ventaja cuando Christian Vieri anotó su tercer gol de la copa y su octavo en siete partidos mundialistas, con un cabezazo a los 55 minutos.
GOLPE SUBITO Italia parecía estar destinada a una fácil victoria, que podría haber sido su segunda después de derrotar a Ecuador por 2-0, pero los croatas dieron un golpe súbito.
Ivica Olic, que había entrado por Davor Vugrinec, igualó la pizarra en el minuto 73 y el mediocampista Milan Rapaic marcó el gol de la victoria sólo cuatro minutos después.
Raffaele Ranucci, el jefe de la delegación mundialista italiana, dijo que la federación de su país está considerando presentar una protesta ante la FIFA por dos goles que les anularon.
A inicios del segundo tiempo, el árbitro inglés Graham Poll anuló una jugada de gol de Vieri, por una supuesta posición adelantada, y luego anuló otro que pareció legítimo en tiempo de descuento por una supuesta falta del delantero Filippo Inzaghi.