Al menos 28 muertos dejan combates entre guerrilleros y paramilitares registrados en las últimas horas en el norte del país, mientras el presidente, Andrés Pastrana, insiste en su oferta de paz y pide un cese de hostilidades a todos los grupos armados.
Las autoridades no han podido confirmar cuántas son las víctimas aunque los vecinos al lugar de los combates aseguran que superan los 25 y la guerrilla de las FARC, que atacó al contingente paramilitar en la zona rural de Ituango, norte del país, dice haber matado a 32 paramilitares.
El Bloque "José María Córdoba" de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), asegura en un comunicado enviado a la prensa que en sus filas hubo sólo seis heridos, cinco de ellos graves.
El párroco de Santa Rita, Alejandro Múnera, informó que hasta el atardecer de ayer los lugareños pudieron trasladar 28 cadáveres, de los que dos son de civiles.
El alcalde de Ituango, Jaime Montoya, dijo que Múnera le pidió que ayer, se enviara a la aldea un vehículo de la Cruz Roja y otros oficiales "para llevar al casco urbano muchos más cadáveres".
Por esta petición se teme que el número de muertos "aumente considerablemente", aunque en un principio los habitantes de la aldea informaron de 25.
Los enfrentamientos han afectado algunos comercios de Santa Rita, señaló el alcalde, pero no se conoce cuántos civiles pudieron haber perdido la vida.
El gobernador en funciones de Antioquia, departamento al que pertenece Ituango, Oscar Arboleda Palacio, explicó que guerrilleros de los frentes 5, 36 y 58 del bloque "José María Córdoba", atacaron a un contingente paramilitar que se encontraba en la zona.
En su comunicado, las FARC aseguran que en la operación se incautaron de 23 fusiles, el mismo número de granadas, así como varias armas cortas y escopetas, proveedores de fusil y equipos de campaña.
También dicen haber destruido un laboratorio para el procesamiento de droga que operaban los paramilitares.
Los combates entre rebeldes y paramilitares comenzaron a producirse hace unos tres años en regiones donde los últimos llegaron en una estrategia de expansión del norte hacia distintas regiones del resto de Colombia.
Sin embargo en el último año se ha intensificado la ocurrencia de los enfrentamientos en ricas comarcas agrarias o de yacimientos mineros y de valor militar, especialmente, en el norte.
Mientras, en el día de la Independencia de Colombia, el presidente dijo que esperaba consolidar la paz con las guerrillas antes de terminar su mandato, dentro de dos años, y les reiteró a estas y a los paramilitares su oferta de paz.
También insistió en pedirles que declaren un cese de hostilidades, antes de advertirles que tendrá mano dura con los que "han declarado la guerra a Colombia y se empeñan en destruirla".
Pastrana, que habló en la apertura de un nuevo periodo del Congreso, dijo que "el país sabe que yo no acepto la paz a cualquier precio" y que su posición es la de "hacer la paz en paz", antes "que la paz en medio del conflicto".
El mismo día fueron asesinados por presuntos guerrilleros y paramilitares dos concejales de los municipios de Carepa y Plato así como el defensor del pueblo de Vigía del Fuerte, en el norte de Colombia.
Además fueron hallados los cadáveres de cinco jóvenes de un grupo de seis, secuestrados esta semana por hombres armados en Santa Bárbara, en Antioquia.