Alexandre Guimaraes estableció muy claro sus objetivos cuando fue presentado a los medios como el nuevo DT de Panamá el pasado 15 de noviembre: "a mi me contrataron para clasificar al Mundial de Sudáfrica".
Está claro que el técnico lo que le seduce es el mundial. Sus tres participaciones en Copas del Mundo (una como jugador y dos como entrenador) son su mejor carta de presentación para creer que puede conseguir el tan ansiado pase.
En el camino hacia el punto final, están la Copa de Naciones y la Copa de Oro, dos torneos regionales que sirven para que las selecciones del área calienten motores para el momento en que arranquen las eliminatorias mundialistas.
¿A que vamos a la Copa de Naciones? Pienso que nos debemos trazar objetivos, por fin ganar algo y empezar a escribir una nueva historia en el fútbol nacional. Guimaraes sabe que puede conseguirlo, pero intenta bajar la presión diciendo que es un torneo para observar jugadores; además de una transición para las eliminatorias.
No discuto sus puntos, sin embargo, en este momento Panamá tiene equipo para pelear más que uno de los cinco pases a la Copa de Oro. Hay jugadores. Están los Blanco, Baloy, Penedo, Anhony Torres, Luis Tejada. Ellos pueden empezar a marcar un camino ganador.
Sin embargo, el técnico reconoció que Costa Rica hizo un buen partido y se notó un grupo consolidado: "muchos de los jugadores ticos llegaban a cien partidos internacionales y otros han jugado mundiales", expresó.
Méndez no quiso profundizar en las fallas de Costa Rica y sólo resaltó las virtudes del equipo que ahora dirige Hernán Medford.