Deportes

Cuando la muerte ronda a los deportistas

Muchas veces la muerte se encuentra agazapada en sus organismos sin que se den cuenta hasta reciben el zarpazo mortal.


Aunque los deportistas y atletas pasan por exámenes médicos y un estricto control de su salud, no están exentos de tragedias que sobrevienen de pronto y cuando menos lo esperan.
En muchas ocasiones la muerte se encuentra agazapada dentro de sus propios organismos sin que se den cuenta hasta recibir el zarpazo mortal. Así le ocurrió al futbolista de Camerún Marc-Vivien Foe y otras que han perecido en circunstancias similares.
En la historia deportiva mundial los casos abundan. Las causas son diversas, entre ellas las relativas a la misma rudeza del deporte que se practica, como por ejemplo el boxeo, disciplina que ha registrado más de 600 decesos desde que se oficializara como deporte profesional.
Sea cual sea la causa, por motivos naturales o accidentales, la muerte siempre es un signo macabro que ronda por las canchas, pistas, entablados o cualquier sitio donde se practique un deporte. Como se dice "Cuando toca, toca".

El camerunés Marc-Vivien Foe se convirtió el pasado jueves en uno de los pocos futbolistas fallecidos durante o justo después de un partido, al desmayarse y caer al suelo con un aparente ataque cardíaco en el minuto 72 del encuentro de semifinales de la Copa Confederaciones de fútbol contra Colombia.
Bajo un calor sofocante en la ciudad francesa de Lyon, el jugador de 28 años, se desplomó en medio del campo, en el círculo central, sin que se hubiera producido ningún choque.
A pesar de la asistencia médica inmediata, se le declaró muerto apenas 45 minutos después de desplomarse.

La muerte de Foe es similar a la del joven internacional nigeriano de 24 años, Samuel Okwaraji, quien falleció a causa de un fallo cardíaco. Okwaraji se desplomó a 10 minutos del final del partido de clasificación para el Mundial de Italia contra Angola, en Lagos en agosto de 1989.
Una autopsia había descubierto una anomalía en el corazón y una presión muy alta en sangre.
La mayoría de las muertes de jugadores aparentemente sanos durante los encuentros se ha debido a problemas cardíacos o a rayos.

 
El viernes 10 de enero de 2003 falleció el ciclista italiano Denis Zanette según se desprende de los resultados de la autopsia.
"Una patología cardíaca, probablemente hereditaria, agravada con una infección en los bronquios fueron las causas de la muerte del corredor"
El rumano Ilie Ciurar tenía 17 años. Como en todo torneo escolar, entrenaba para su especialidad: 800 metros planos. De pronto, ingresó al área de lanzamiento del martillo sin percatarse que Diana Haratu estaba haciendo su disparo. El implemento, de 4 kilos, se estrelló contra su cabeza, lo dejó con un traumatismo encéfalocraneano abierto y le provocó la muerte. Hace tiempo que la Federación Internacional de Atletismo, IAAF, venía estudiando nuevas medidas de seguridad para este tipo de pruebas. Ya había aprobado ciertas modificaciontes, pero sólo a contar de enero del 2003.
El estudiante norteamericano Samoa Fili, también tenía 17 años. Cuando participaba en un torneo atlético en Wichita, Kansas, en la prueba del salto con pértiga. Logró sobrepasar casi 4,5 metros. Pero al caer en la colchoneta rebotó, y se golpeó la cabeza en el suelo. Murió a las pocas horas.
Su compatriota Jesús Quesada tenía 16 años y quería conseguir su entrada a la universidad a través de una beca deportiva. Para eso también practicaba el salto con pértiga. Durante un entrenamiento en Clewiston, Florida, cayó directamente fuera de la colchoneta que debía amortiguar su caída, y azotó su cabeza contra el piso. Falleció de manera instantánea.
Una semana después, Kevin Dare, de 19 años, falleció del mismo modo en Pennsylvania.
Los tres casos pusieron en alerta a las autoridades de colegios, universidades y clubes deportivos, y no sólo por las medidas de seguridad. La idoneidad de los entrenadores y supervisores se están poniendo en tela de juicio, tras la muerte de Rashidi Wheeler, estudiante de la Universidad de Northwestern, durante una práctica de fútbol americano.
El joven, de 20 años, estaba rindiendo la evaluación física anual que el técnico Randy Walker exigía para iniciar cada temporada. Wheeler, que era asmático, pidió a Walker que le diera un tiempo para descansar porque se sentía ahogado, pero el técnico se negó apelando a su orgullo y dudando de su masculinidad. Cuando Wheeler se desplomó, permaneció casi una hora en la cancha, pidiendo ayuda, pero nadie acudió. El joven murió producto de una crisis asmática bronquial, que era perfectamente evitable. La madre de Wheeler, Linda Will, inició una campaña para exigir el despido del entrenador, cuyos métodos fueron catalogados por los mismos estudiantes como de abuso físico y emocional y basados en el miedo y la intimidación. Sin embargo, los buenos resultados deportivos del equipo, han hecho que las autoridades de la universidad hayan desestimado la exigencia.
El deporte se estremeció el 1° de mayo de 1994 y lloró su trágica muerte, ocurrida luego de que su Williams-Renault se estrelló contra un paredón, durante la sétima vuelta del Gran Premio de San Marino, en el circuito italiano de Imola. Su monoplaza se salió de la pista a más de 310 kilómetros por hora, en la curva Tamburello del autódromo Dino y Enzo Ferrari, y embistió un muro de concreto. Se le salió la rueda derecha delantera y la parte anterior del vehículo quedó destruida...
El seis de abril pasado, el japonés Daijiro Kato sufrió una brutal caída durante la tercera vuelta de la carrera de Moto GP del Gran Premio de Japón. El piloto murió horas después debido a las lesiones sufridas al despedazarse su Honda contra el muro.


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Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
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