Dicen que hablando la gente se entiende.
Por semanas escuchamos las opiniones de sectores representativos de los dueños de caballos sobre la necesidad de eliminar las carreras de simulcasting, que se presentan de manera intercalada con las carreras nacionales durante las programaciones de sábados y domingos en el Hipódromo Presidente Remón.
Esta inquietud finalmente fue atendida de manera científica por las autoridades del hipódromo y los resultados fueron expuestos sin tapujos a los dirigentes de los dueños de caballos, quienes después de ver las cifras y comparar el comportamiento de las apuestas, cuando no se daban estas carreras intercaladas con la práctica actual, parecen haber entendido que por el momento no hay otro camino que seguir.
Hemos señalado en varias oportunidades que no es completamente cierto, como piensan algunos, que si se eliminan las carreras de simulcasting, la cantidad de dinero que se apuesta en aquellas revertirá en las competencias locales. Debemos entender y aceptar que el simulcasting tiene una clientela fija, la cual necesariamente no se volcará a las carreras locales si se eliminaran las de origen internacional.
Esta tesis se confirma en el hecho de que este año las apuestas de simulcasting ascendieron, hasta el mes de mayo, a B/.5,223,969.25 contra B/.4,028,572.00 del año pasado.
El total apostado, entre las competencias locales y las de simulcasting,, han descendido de B/.13,087,192.75 en 1999 a B/.12,870,641.75. este año, lo cual arroja una diferencia de B/.216.551.00, que seguramente hubiera sido mucho más si no se hubieran implementado las programaciones de fines de semana.
Los indicadores económicos apuntan algunos aspectos importantes como por ejemplo, que las carreras de Belmont Park, que se programaron al comienzo de las carreras de los sábados y domingos, produjeron un decrecimiento en las apuestas totales y en los promedios por carrera.
También se estableció que el horario más atractivo para apostar es aquel que coincide con las carreras de California y en las los días miércoles se observa un promedio de B/.3,195.00 por carrera en California, contra B/.2,528.00 que se percibe en las doce (12) carreras de Belmont y Lone Star, que se ubican antes y después.
En resumidas cuentas, los dueños de caballos se verán forzados a renunciar, por el momento, a sus aspiraciones de correr las carreras locales de manera independiente de las internacionales, debido a consideraciones económicas, por un lado, y de tiempo y espacio, por el otro.
Muchos apostadores se sentirán incómodos por el aparente "despelote" que se produce cuando se presentan las carreras una de tras de otra, pero debemos ver la situación más allá de nuestro interés o acomodo personal y entender que estamos hablando de un negocio en el cual todas las partes quieren y necesitan ganar.
A buena hora la administración del hipódromo decidió divulgar su verdad, la cual nos parece es la verdad de todos. En la medida que actúen de esa manera podrán lograr la comprensión y cooperación de todos los sectores.
Bien lo comentó ayer el Presidente de la Sociedad de Dueños de Caballos: "Nadie aquí es tan cerrado como para no ver y entender los que dicen las cifras".