El equipo juvenil de Cuba se llevó de forma invicta la serie de béisbol amistosa que sostuvo con Panamá, tras ganar los seis partidos programados en nuestro país, al salir por la puerta ancha ayer 9 carreras 0.
El triunfo se lo acreditó Félix Alvarez, primero de dos lanzadores caribeños, mientras que la pérdida fue para el abridor Ricardo Domínguez.
Los mejores al bate por los ganadores fueron Jorge Carbonell de 2-2, Héctor Hernández de 1-1 y Leslie Anderson de 2-1, un cuadrangular que fue el primer episodio.
La novena panameña fue limitada a dos imparables; el primero lo conectó Víctor Duke y el segundo Francisco Nieto.
Sin embargo, el partido de ayer tuvo que ser detenido en el octavo episodio porque el director del equipo panameño, Cristóbal Girón, retiró a sus jugadores del cuadro por considerar que los lanzadores cubanos estaban realizando lanzamientos muy pegados al cuerpo.
Sobre el particular el timonel dijo que la serie fue buena de forma técnica, pero no muy agradable en cuanto a la confraternidad, porque estimó que los cubanos estaban jugando algo sucio; jugadas bruscas entre otras situaciones.
SERIE PROVECHOSA
Dentro de la preparación del equipo nacional, Girón afirmó que la serie fue provechosa, proque pudo hacer las debidas evaluaciones y podrá tomar los correctivos necesarios en lo que queda de entrenamientos.
La serie amistosa con los actuales campeones mundiales del béisbol juvenil se efectuó durante seis días y se realizaron dos partidos en la provincia de Chiriquí y formó parte de la preparación de ambos equipos para el Panamericano de México.
El equipo de Cuba parte hoy para su casa para descansar un par de días y seguir entrenando.