Cuba denunció ayer actividades conspirativas de Polonia contra ella que involucran a un legislador de ese país, quien convocó a disidentes y miembros de la Iglesia católica local para hablar del fin del régimen comunista en la isla caribeña.
La denuncia, publicada en primera página del diario oficial Granma, acusó al senador polaco Zbigniew Romaszewski de alentar a un grupo de opositores a "que se prepararen para asumir la alta responsabilidad de gobernar el país", pues, según su visión, al actual régimen cubano le quedan a lo sumo cinco años.
La Conferencia de Obispos Católicos de Cuba (COCC) reaccionó con prudencia ante esta denuncia, al señalar su protavoz, Orlando Márquez, que "llama la atención el lenguaje empleado (por Granma) y es de desear que esto no tenga mayores consecuencias".
Después de la visita a Cuba del papa polaco Juan Pablo II, en enero de 1998, las relaciones Iglesia-Estado tendieron a la normalización, tras décadas de tensiones.
Bajo el título "Aventura contrarrevolucionaria del gobierno de Polonia en Cuba", Granma acusó al senador polaco de entregar "una cantidad indeterminada de dinero en dólares" a la esposa del disidente Oscar Elías Biscet, quien recientemente fue condenado a tres años de prisión.
Según Granma, la reunión del senador Romaszewski con los disidentes se dio en la provincia de Pinar del Río (oeste de la isla), en el marco de un "encuentro de economistas", auspiciado por el Centro de Formación Cívico Religiosa, que dirige el laico Dagoberto Valdés, miembro del Pontificio Consejo Justicia y Paz.
Ese centro fue calificado por Granma de "grupúsculo contrarrevolucionario" y su director Valdés de "calumniador sistemático y enemigo acérrimo del proceso revolucionario".
La denuncia de Granma involucra también al obispo de Pinar del Río, José Siro González, que preside Cáritas cubana y es miembro del Comité Permanente de la Conferencia de Obispos de Cuba.
El obispo González se reunió el 6 de mayo con el senador Romaszewski y otros funcionarios polacos.Según Granma, lo que se trató en esa cita es un misterio.
"¿De qué hablaron durante tan prolongada entrevista? Nadie lo sabe. Posteriormente, en unión del prelado, se reunieron con los elementos contrarrevolucionarios", dijo Granma.
El diario del Partido Comunista de Cuba denuncia también que un templo católico en La Habana sirvió de foro a una exposición de carteles y pinturas sobre los prisioneros de conciencia en el mundo. A esa exposición asistió el senador polaco y la esposa del disidente Biscet.
"Las piezas en exhibición pretendían ofrecer una retrospectiva del proceso político de posguerra en Polonia, con énfasis en una visión negativa del papel desempeñado por los comunistas polacos", señaló Granma.
La retrospectiva, montada en el templo de San Juan de Letrán, en el barrio habanero del Vedado, también abordaba "el surgimiento y desarrollo del Sindicato Solidaridad, el papel de éste en el derrocamiento del socialismo en Polonia y el apoyo brindado por la Iglesia católica polaca para lograr ese fin", agregó el diario.
Polonia, junto con República Checa, promovió una condena contra Cuba por violación de los derechos humanos que fue aprobada el pasado abril en Ginebra por la Comisión de Naciones Unidas para ese tema.