"Cuba no constituye ni constituirá una amenaza para el territorio de los Estados Unidos", aseguró ayer el Ministerio Cubano de Relaciones Exteriores, en un desmentido sobre unas informaciones aparecidas en Estados Unidos que aseguraban que La Habana disponía de armas químicas o bactereológicas.
Afirmar que Cuba dispone de este tipo de armamento es "una de las cosas mas ridículas y fantasiosas" jamás lanzadas contra Cuba, juzgó el portavoz del ministerio, Alejandro González, durante su rueda de prensa semanal. González espera que estas "ridiculeces no sean tomadas en cuenta por la administración estadounidense".
La teoría cubana de "guerra de todo el pueblo" contra un eventual invasor es totalmente contraria a la de las armas químicas o bacteriológicas, aseguró.
Los laboratorios médicos, biológicos y farmacéuticos cubanos se consagran exclusivamente a la investigación destinada a salvar vidas humanas, afirmó González, que reveló que numerosos científicos extranjeros, estadounidenses incluidos, visitan con frecuencia estas instalaciones y "saben perfectamente a qué se dedican".