El colectivo cubano sigue imbatible en la Copa Mundial de Béisbol que se desarrolla en nuestro país.
Ayer, la tropa cubana tuvo que sufrir un poco más para al final respirar y sacar el triunfo 3 carreras por 0 sobre la novena de República Dominicana.

Los dominicanos salieron con su mejor arma al partido, el diestro Willie Lebrón, quien se mostró aplomado y decidido en arruinarle la tarde a los cubanos. Lebrón hizo su trabajo, mantuvo sin hit ni carrera a la poderosa escuadra cubana por cinco episodios.
Pero, el encanto del dominicano terminó en la parte baja del sexto episodio; con dos outs y un error del paracorto Henry Mateo, le cambió el panorama a Lebrón, al ser castigado con cuatro imparables que lo hicieron saltar del partido, dejándolo perdido.
La labor del dominicano duró cinco dos tercios de episodios, permitiendo cuatro incogibles, le anotaron tres carreras, todas sucias, terminando con un promedio de carreras 0.00.
Por los cubanos se lució en el montículo el espigado derecho Miguel Alfredo González, quien cubrió siete episodios y solo permitió tres indiscutibles. La actuación de González deslumbró a propios y extraños, pues en siete capítulos mantuvo en todo momento una velocidad superior a las 93 millas por hora, que le permitió ponchar a cinco oponentes y soportar solo tres imparables.
El octavo y noveno episodios fueron cubiertos por el tirador Yadier Pedroso, quien solo permitió un imparable en dos episodios completos.
Por los cubanos se destacaron a la ofensiva Alexei Bell y Yulieski Gourriel, ambos con un imparable y una carrera anotada y una empujada. Por República Dominicana, Freddy Guzmán y Danilo Sánchez, con un imparable cada uno.