Dos barcos que arribaron a La Habana ayer, provenientes de puertos estadounidenses, abrieron un inusitado puente marítimo entre Cuba y Estados Unidos, dos países enfrentados desde hace más de 40 años, dando paso a un intercambio comercial "excepcional" que busca aliviar los efectos en la isla del huracán Michelle.
El "Express", con bandera liberiana y perteneciente a la compañía naviera norteamericana Crowley Liner Services, llegó a la bahía de La Habana, mientras en el muelle lo esperaban sonrientes empresarios norteamericanos y algunos funcionarios cubanos.