De las 172 obras presentadas para competir en el “Concurso Nacional de Literatura Infantil” (Cuentos para crecer), solo cinco utilizaron un enfoque de género y de contexto, lo cual no alcanzó para ser merecedores del premio, por lo que el jurado decidió “declarar desierto el primer lugar y otorgar un segundo y tercer premio”.
El jurado resolvió conceder el segundo lugar al cuento [B]Imaginatta[/B], amparado con el seudónimo Alfalfa, y el tercer lugar, a [B]Las aventuras de Christian y Andrés,[/B]con el seudónimo Titi.
La decisión de no un premio al primer lugar es porque se observó “un predominio por la base anecdótica y la moraleja explícita, recalcada, que atenta contra la fantasía, la creatividad y el ingenio, elementos contemplados en las bases”.
El jurado notó, además, un reiterado desenfoque en materia de temas, tomando en cuenta el público al que se dirigen las historias, 0 a 6 años. Y agrega que es perceptible cierta deficiencia en el manejo de los recursos lingüísticos, en cuanto a su posibilidad de crear o recrear mundos accesibles a la niñez en esta etapa”, entre otras observaciones.
A pesar de lo expuesto y las observaciones realizadas, el jurado consideró que este tipo de iniciativas deben mantenerse en nuestro medio.