Los palestinos están más decididos que nunca a resistir a Israel en la "noble causa" de la guerra santa, dijo ayer el líder palestino Yasser Arafat en la inauguración de una cumbre de naciones islámicas.
Los líderes presentes elogiaron ampliamente los levantamientos en áreas palestinas y condenaron a Israel acusándole de no interesarse en la paz.
El presidente iraní Mohammad Jatami inauguró la cumbre con un tributo a la "sangre apasionada" de los palestinos y con una oración especial por los que murieron tras el surgimiento de la violencia, el 28 de septiembre. Sin embargo, ni él ni Arafat exhortaron a un boicot musulmán contra Israel ni a la interrupción de relaciones con el estado judío, algo que han exigido muchos árabes.
La cumbre de tres días se dedicará en gran parte examinar los episodios violentos entre israelíes y palestinos, en que han muerto más de 180 personas, la mayoría palestinas.