De las 22 veces que tiene Panamá participando en torneos mundiales de béisbol, es la primera vez que se asegura por lo menos la medalla de plata.
Esto fue posible, luego de que Rafael Medina en el montículo y Rubén Rivera, con jonrón y tres empujadas, contribuyeron al triunfo sobre Japón que generó una fiesta colectiva y un regalo por adelantado al Centenario de la República.
La victoria panameña sobre Japón de 4-1, se fue tejiendo desde el mismo primer episodio, cuando Medina dominó a Saigo Yasuyuki con ponche, teniendo a dos corredores en base.
Medina, quien fue firmado por los Yankees de Nueva York, actuó sin embargo con los Marlins de la Florida. !Ayer tiró el mejor partido de su vida!.
Durante los siete episodios que estuvo en la lomita, el derecho, de 210 de peso, permitió cinco aislados imparables, blanqueando a los japoneses que hasta ayer se mantenían invictos.
Japón se había paseado en la ronda regular con 7-0 y en el primer choque de la serie cruzada, venció 2-0 a Corea.
El equipo panameño desde el inicio, cuando derrotaron 11-6 a Brasil, basó su estrategia en el poder de sus jugadores, quienes a medida que avanzaba el torneo, fueron cohesionando su juego, tanto a nivel ofensivo como defensivo.
Ayer, Panamá fue el primero en anotar. Lo hizo en el segundo episodio, luego de sencillos corridos de Yino Asprilla y Vicente Garibaldo. En la jugada, Asprilla aprovechó un mal tiro del jardinero derecho, Yoshida Takashi para pisar el plato.
Panamá aseguró el encuentro que lo enmarcaba en molde de oro en la historia en el tercero.
Allí, el exgrandes ligas, Rubén Rivera, quien jugó con los Yankees, San Diego, Gigantes de San Francisco y Rojos de Cincinatti, cazó una recta al pecho del lanzador nipón para mandarla sobre la valla del jardin central, encontrando a Audes De León y Olmedo Sáenz en las almohadillas.
Si la defensa y la ofensiva hicieron su trabajo ante los asiáticos, Medina completaba la obra maestra, al poner siete argollas seguidas y poner a Panamá a las puertas de la medalla de oro. Rolando Herrera, no obstante permitir la única anotación por jonrón, hizo un cierre de lujo.
La llave defensiva de Garibaldo y Asprilla, en el campo corto y segunda base, demostraron sus grandes cualidades. Efectuaron dos doble-matanzas salvadoras.
A nivel ofensivo, Audes De León siguió “dándole en a la cara a la bola”, al irse de 4-2 al igual que Olmedo Saénz, Rubén Rivera y Asprilla. Julio Mosquera dio de 4-1 y Vicente Garibaldo de 3-1.
Los panameños anotaron cuatro veces, con 11 imparables y 3 errores. Japón sólo anotó una carrera ( jonrón) en el noveno, pecando en tres ocasiones. Para Rafael Medina, lanzador ganador, las ganas de ganar y la unidad, fueron claves en la victoria.
“Las rectas cruzadas; mi empeño en lograr la victoria y darle el triunfo a Panamá nos hizo darlo todo para la satisfacción más grande de nuestro país”. Omar Moreno lo dijo desde un principio. “Vamos por la medalla de oro”...y cumplió al pie de la letra.
El exgrandes ligas de los Piratas de Pittsburgh celebró su cumpleaños por adelantado. “No fue sorpresa, sabíamos lo que teníamos cuando salimos de Panamá y gracias a Dios, se cumplió con la patria”, indicó.
“La unidad que había nos hizo superar las altas y bajas que se originaron en medio del torneo y nos dio fuerza para cumplir con nuestro objetivo: pelear por el oro”. Panamá se mide mañana a las ocho, en el Estadio Latinoamericano, a Cuba equipo que venció 6-3 a Taiwán.
Los cubanos no tuvieron mayores probelmas ayer para derrotar a Taiwán.
Kendri Morales cuarto bate de la novena cubana fue el mejor a la ofensiva, bateó un cuadrangular de tres carreras.