El argentino Boca Juniors, golpeado por su derrota del pasado fin de semana en la Liga argentina ante el ahora líder Newells Old Boys (0-2), debutará hoy martes en la Copa Libertadores frente al ecuatoriano Deportivo Cuenca con la necesidad de enderezar su rumbo.
Esa caída frente a los rosarinos confirmó el bajón boquense que se advirtió en la primera jornada de la competición local, cuando el equipo venció a duras penas al Gimnasia de Jujuy (1-2) tras soportar profundos embates ofensivos de la formación norteña y tres remates en los palos.
Para este encuentro del grupo 2 ante los ecuatorianos, el entrenador Carlos Ischia contará con un jugador clave en la estructura del equipo como el mediocentro Sebastián Battaglia, recuperado de una lesión, y se estima que alineará como titular al punta Rodrigo Palacio, que ha superado una pubalgia que lo tuvo molesto durante un semestre.
A comienzos del año, Ischia afirmó que la Libertadores es el principal objetivo boquense hasta junio al expresar que, si se consultara a la afición sobre qué elegiría ganar en este período, la respuesta unánime sería el torneo continental antes que la Liga.
Tras la derrota del sábado, el centrocampista Leandro Gracián advirtió al Deportivo Cuenca "no vaya a pensar que por ese resultado va a ser fácil jugar como visitante con Boca Juniors en "La Bombonera".