En un Panamá donde los pleitos y discusiones estériles entre dirigentes son verdaderos "escollos" para el desarrollo deportivo, es esperanzador ver a jóvenes atletas dar lo mejor para hacerse un espacio en el difícil mundo del deporte.
Con su talento, figuras como el velocista Alonso Edwards, actual campeón sudamericano; y el nadador Diego Castillo, entre otros, le dan un toque alentador al futuro del deporte local, que ya goza de consagrados campeones como "El Canguro" Irving Saladino.
La falta de infraestructuras adecuadas para entrenar en algunas disciplinas (el atletismo, la natación, por ejemplo), es un problema al que hay que darle pronta solución. No podemos seguir dándonos el "dudoso lujo" de darle lo peor a quienes se merecen lo mejor.