El español David Ferrer, número 4 del mundial, aseguró ayer, tras caer eliminado en la primera ronda del Godó ante el ruso Dimitry Tursunov por 5-7, 6-3 y 1-6, que no ha tenido una buena actitud y ha reconocido que ha sido uno de los “peores partidos” que ha jugado en los últimos años.
“No he tenido buenas sensaciones. He estado sin chispa, sin hacer daño con mis golpes. Él ha sido más fuerte. Es uno de los peores partidos que he jugado en los últimos años”, ha explicado Ferrer tras su derrota ante el número 66 del ATP.
El cabeza de serie de esta edición del Godó, que ha disputado cuatro finales -todas ante Nadal- y dos semifinales en la capital catalana en los últimos seis años, ha admitido que nunca se sintió cómodo ante Tursunov, quien, por momentos, desplegó un gran tenis ante el de Jávea.
Asimismo ha apuntado que no ha sabido encontrar su mejor nivel porque no ha tenido la actitud necesaria para pasar de ronda.
“No he estado bien de actitud. Soy un jugador que tiene que estar perfecto para ganar, no he competido bien”, ha dicho Ferrer, quien ha añadido que caer en primera ronda del Godó es un duro golpe.
“Esta derrota duele porque el Godó es muy especial para mí. A medida que pasen los años, sé que será más complicado ganar y hoy no he dado la talla –ha aseverado–. Quizás ha sido la derrota más inesperada de los últimos años”.