El australiano Allan Davis, que militó en formaciones como ONCE, Liberty y Discovery, declaró ayer que su objetivo para el año que viene estará en las clásicas, una vez pasada la "tormenta" que ocasionó su presunta implicación en la Operación Puerto.
El ciclista, que llegó a demandar a la Unión Ciclista Internacional (UCI) por "restricción de trabajo", ha fichado para la próxima temporada por el equipo Quick Step, con el que espera correr la Milán-San Remo y las clásicas de Primavera, Amstel, Flecha y Lieja. "Y si todo va bien, estaría en el equipo del Tour", pronosticó el corredor.