La reciente salida del Secretario de Carreras del hipódromo representa una prueba más para conocer, o confirmar, de qué están hechos ciertos personajes en el mundillo hípico.
Ahora, sabremos si en realidad estaban luchando por la defensa del sistema, los conceptos, las reglas, el equilibrio y bienestar colectivo, o si se trataba de un capricho o de vendetta personal.
A principios de esta semana se nombró un Secretario de Carreras Interino para resolver (confiamos) el asunto. En lo personal no estimamos saludable ni bueno para la imagen y confianza del espectáculo que ese cargo se mantenga en estado indeterminado. No es bueno para la empresa y menos para quienes estén asumiendo la responsabilidad, a sabiendas de que el reglamento establece que debe haber un Secretario de Carreras en propiedad con obligaciones claramente establecidas.
Esta responsabilidad “interina” recayó en el señor Jorge Yanis Pedroza, quien tiene una eternidad de ser asistente en ese departamento, por lo que es de imaginar que cuenta con la experiencia para desempeñar la posición. Si no lo consideran así, ojalá que pronto saquen un as debajo de la manga, ya que a estas alturas del juego y de la historia, es impensable que no se pueda encontrar alguien idóneo para desempeñar esa función tan vital para la buena marcha del espectáculo de las carreras de caballos.