El caso de la viuda del extinto narcotraficante colombiano Pablo Escobar Gaviria, detenida desde el pasado martes por presuntos "lavado de dinero", "falsificación de documentos" y "asociación ilícita", amenazaba ayer con convertirse en una disputa diplomática entre Argentina y Colombia.
La polémica quedó entablada porque las autoridades de Bogotá concedieron otras identidades a María Victoria Henao Vallejos (de 39 años) y a su hijo Juan Pablo (de 21), papeles que Argentina descalifica para ser usados en su territorio y por los que hasta podría expulsarlos.
Al ser detenidos por la policía, que actuó por orden del juez federal Gabriel Cavallo, la madre y el hijo exhibieron documentos a nombre de María Isabel Santos Caballero y de Juan Sebastián Marroquín Santos.
El ministro del Interior, Carlos Corach, afirmó ayer que "es inadmisible" que la señora haya ingresado a Argentina y circule por ella "sin que el Gobierno y las autoridades tengan absolutamente ningún conocimiento".
"Seguramente, (Colombia) va a tener que dar una explicación sobre este tema", porque si ese país "quiere proteger la identidad de la señora puede hacerlo, pero dentro" de su territorio, opinó Corach.
El titular de Interior argentino admitió que los documentos que se le requisaron a la esposa de Escobar son auténticos, aunque "ideológicamente falsos porque encubren la verdadera identidad de la se
El magistrado Cavallo recibió asimismo un escrito del Ministerio del Interior y de la Cancillería argentina en el cual se confirma que las autoridades locales no tienen ningún convenio con Colombia para reconocer los cambios de identidad y, en consecuencia, quienes portan documentos con otra identidad en Argentina están en situación ilegal.
En una conferencia de prensa, el juez aseguró el miércoles que se trata de "una causa difícil de entender". "Es muy compleja y no estoy en condiciones ahora de hacer ningún análisis con certeza; no quiero que la opinión pública se confunda, ni crea que esto es una cosa sencilla, que esto está armado o que responde a intereses políticos", explicó Cavallo.
Ayer, en declaraciones a Radio Mitre, el juez previno que, al no existir en Argentina ninguna ley que sancione el lavado de dinero proveniente del narcotráfico, se hace "muy difícil investigar".
Cavallo se quejó también porque el único instrumento legal con que contaría en caso de confirmar ese delito es "un artículo en la ley de drogas que termina siendo una especie de encubrimiento" para los imputados. Reconoció igualmente que "los controles no son buenos", tanto en las fronteras como en los puestos de Migraciones, ya que la mujer pudo ingresar al país sin ningún inconveniente y con un documento bajo identidad falsa.
El juez reanudaba este mediodía las indagatorias sobre un contador, la viuda y el hijo mayor de Escobar Gaviria. Ayer tomó declaración a Enrique Peralta, contador de la viuda, detenido al igual que el contador Juan Carlos Zacarías, este liberado por una petición de exención de prisión.
La relación entre los contadores y Henao Vallejos, según versiones judiciales y de prensa, surge de la sociedad Galestar, de la que la mujer presuntamente es accionista y que supuestamente se dedica a operaciones inmobiliarias en Argentina y Uruguay, donde figura su casa matriz.