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De cuartos de final a campeón del Mundial

El fantasma de los cuartos de final desapareció un siglo después.


101 años después el fútbol español llegó a su cénit. Fracasos y más fracasos adornaban sus vitrinas. La fanaticada española no confiaba en ellos. Siempre partía como uno de los candidatos para ganar el Mundial y siempre se volvía a casa sin pasar la barrera de los cuartos de final. Desde Di Stefano, pasando por Luis Suárez, Guardiola o Raúl, los distintos seleccionados hispanos acudían a las citas mundialistas cargados de ilusión y regresaban hundidos en la miseria.

En España se decía que su selección no tenía un estilo definido, un patrón de juego. Siempre había buenos jugadores, pero nunca se llegaba a pasar de semifinales. La historia comenzó a cambiar en el 2008 cuando Luis Aragonés, 'El sabio de Hortaleza' o 'El zapatones' (apodo adquirido en su paso por el Atlético de Madrid) logró hacer un auténtico equipo. Aragonés convenció a los Xavi, Iniesta, Casillas, Torres, Villa y compañía de que eran los mejores y que tenían que superar la mentalidad perdedora de sus antecesores. Y ese año, en Austria, España pasó a la historia, no solo al ganar la Eurocopa sino por su juego estelar que dejó maravillado al mundo.

No se veía un fútbol así desde la época del Brasil de Garrincha o de 'La naranja mecánica' de Johan Cruyff. Pero Aragonés y su peculiar carácter chocaron, pese al éxito conseguido, con la Federación. Su presidente, Ángel María Villar, apostó por 'El hombre tranquilo', Vicente Del Bosque. Había dudas sobre su rendimiento, pero las disipó todas con el extraordinario triunfo en el Mundial de Sudáfrica-2010. Del Bosque, gran psicólogo y nada dado a experimentos, apenas tocó la herencia dejada por su antecesor. Solo cambió piezas como la de Senna por Busquets. Utilizó a un delantero en lugar de dos, pero daba igual. El equipo español estaba lanzado. Creía en sí mismo y por eso alzó la Copa del Mundo.

 

Y eso que el comienzo fue el peor posible. Suiza, con un juego de destrucción cortocircuitó la línea de creación española y venció por 1-0. Pero España se sobrepuso y acabó la primera ronda derrotando con holgura a Honduras y a Chile. Llegaban los octavos de final. La muerte súbita. Desde esta eliminatoria hasta el final España ganó siempre por el mismo resultado: 1-0. Portugal, el primero en caer. Y llegó la hora de la verdad. Los cuartos de final. Los españoles se sobrepusieron al susto de un penalti, tanto a favor como en contra, y finalmente derrotaron a los paraguayos (2-1). El fantasma de los cuartos había desaparecido un siglo después. España ya estaba lanzada y Alemania y Holanda fueron sus últimas víctimas. La Copa del Mundo viajó hacia la península ibérica.


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636147
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América