@jaimech36
Leonardo Pipino era el encargado de llevar las estadísticas de la Anaprof —hoy Liga Panameña de Fútbol (LPF)— a inicios de 2000, y poco a poco el destino lo guio hasta ponerlo al frente de la Sub-20 que viaja hoy al Premundial de Jamaica con el objetivo de lograr uno de los cuatro boletos a la Copa Mundial de Nueva Zelanda 2015.
Pipino llegó a Panamá hace unos 15 años. El nacido en Cañada de Gómez, Santa Fe, Argentina, estuvo en las inferiores de Belgrano de Córdoba. A los 18 años llegó a México, donde militó en Estudiantes Tecos (en esa época estaba en primera división). “Entrenaba en el primer equipo y jugaba en la reserva”, recordó Pipino.
Aseguró que arribó al Istmo pensando en trabajar en el área de turismo, pero su pasión era el fútbol.
El sudamericano relata con orgullo que terminó el bachillerato en la escuela nocturna Francisco Beckmann y completó la licenciatura en Educación Física en la Universidad de Panamá. Posteriormente, concluyó el curso de técnico de la Fepafut.
Mientras estaba en el Beckmann, por recomendación de una profesora, dirigió el equipo infantil del colegio San Agustín, donde conoció a Francisco Narbón, hoy seleccionado Sub-20.
“Mi primer trabajo en un club (panameño) fue en la Sub-11 de Chorrillo”, dijo Pipino, institución donde conoció al desaparecido uruguayo Miguel Mansilla, a quien considera su maestro y de quien fue asistente técnico en el Once Municipal en El Salvador. También estuvo a cargo de las inferiores de San Francisco, equipo con el que ganó un título en la LPF (Clausura 2011).
Al ser cuestionado sobre su salto de estadístico de la Anaprof a técnico de la Sub-20, el argentino respondió: “Creo que me esforcé mucho, tanto en la parte práctica como en la académica”. Ahora sueña con ser el primer técnico extranjero en llevar a Panamá a un mundial, tras los intentos fallidos del tico Javier Wanchope y del paraguayo Cristóbal Maldonado.