MÁS ALLÁ de su aporte ofensivo en el terreno, el jardinero panameño Carlos Lee le está proveyendo otros tipos de beneficios a los Astros de Houston.
Desde que Lee firmó con los Astros, la demanda de camisetas con su apellido ha crecido considerablemente. La venta de boletos para ver los partidos en los bleachers (puestos) ubicados por encima del jardín izquierdo del Minute Maid Park ha mejorado y la asistencia de fanáticos latinos al parque de pelota también.
Es tanta la fama que Lee ha conseguido en Houston que incluso ya se ha creado "Los Caballitos", un grupo de personas que se ubican diariamente por los lados del jardín izquierdo central para apoyar y celebrar las buenas actuaciones del panameño, al que apodan "El Caballo" por su fuerte ofensiva.
"Ellos son unos tipos chéveres", dijo Lee en entrevista concedida al periodista Alyson Footer y que aparece en la página web de los Astros. "Ellos han mostrado que son aficionados fieles. Ellos han estado aquí durante lo bueno y lo malo. Ellos han estado ahí casi todos los días. Cada vez que miro hacia arriba, el grupo sigue creciendo y creciendo".
Al parecer, "Los Caballitos" son fáciles de reconocer cuando están en el estadio. Quienes integran esa banda portan camisetas con el número 45, llevan sobreros de vaqueros y portan caballitos de palo. Sí, caballitos de palos que incluso ya se pueden obtener en la tienda The Shed del estadio a un precio de B/. 30.00.
Según la nota de Footer, "Los Caballitos" empezó con un grupo de 10 personas, pero paulatinamente el número de integrantes ha ido creciendo. Ellos aparecieron al inicio de la temporada, antes de un partido contra los Marlins en abril. Algunos de los miembros, con sus caballitos de palo, fueron hacia el área cerca del dugout de los Astros para tratar de obtener el autógrafo de Lee en una pelota que le tiró a ellos antes del partido.
Estando allí, le dieron un caballito a Lee con la intención de que cada vez que conecte un jonrón en ese estadio recorra las bases a bordo del juguete. Obviamente, eso Lee nunca lo podrá hacer; sin embargo, el coclesano aún guarda el recuerdo que recibió y cada vez que está a la defensiva y puede, levanta su mirada para saludar con gusto a sus seguidores.
De frente co: n "El Caballo"
El aguadulceño guarda su caballito de palo en su vestuario y no lo lleva cuando juega en otros estadios.