La última vez que lo hicimos fue el año pasado, por insistencia de José De Obaldía, aunque le hicimos la salvedad de que no participaríamos más de la comisión si no se confeccionaba un reglamento, tomando en cuenta una serie de directrices que por años nos estuvo mencionando el director de la Oficina de Estadísticas y Stud Book, Arquimedez Gálvez.
Antes de su inesperada salida del puesto De Obaldía volvió a plantearnos la posibilidad de ser parte del comité, pero mantuvimos nuestra decisión para no perder el tiempo y tener que exponernos a comentarios necios.
Después supimos que la empresa decidió coordinar el asunto a través de la misma gerencia general, relaciones públicas y la secretaría de carreras, sin la participación de ningún representante de los medios, que somos los que a diario manoseamos las historias de quienes al final se erigen es nuestros "Valores Hípicos".
Respetamos la decisión de la empresa, pero, a pesar de que no coincidamos en estilos, métodos, ni sistemas con algunos de los que se agitan en el medio hípico, hubiéramos abogado porque se le diera participación a todos en la elección, puesto que la hípica esta urgida de que se divulgue su lado positivo y eso solo puede lograrse sumando y no restando.
Fermin, fungía como comisario y fue uno de los que sugirió que recomendó el año pasado que "no se considerara" otorgar una licencia a Valenzuela para montar en el Sur de California.
La situación se agravó debido a que cuando los comisarios le requirieron para hacerle un test anti-droga no se presentó y tampoco los llamó.
Hoy se espera que concurra en compañía de su representante legal y que al final se produzca una definición sobre su suerte inmediata.
Patrick Valenzuela ganó 287 carreras de 1447 montas que realizó en el 2003 y los caballos que condujo produjeron B/.15,697,352.
El látigo de origen mejicano es conocido por su estilo de montar fuerte, lo que también le causó varios distanciamientos y suspensiones.
En uno de sus últimos retornos un grupo, bastante numeroso, de sus colegas se opusieron a que se le permitiera montar por considerarlo un peligro en la pista.