El gobierno del presidente Fernando De la Rúa se comprometió ayer públicamente a poner todos los esfuerzos y herramientas a su alcance para esclarecer dos atentados contra la comunidad judía que en 1992 y 1994 provocaron más de 100 muertos.
"El gobierno pondrá todo el peso y toda la voluntad para profundizar las investigaciones", aseguró De la Rúa en un acto en el que se conmemoró el octavo aniversario del ataque terrorista que voló la Embajada de Israel en este país.
"Pondrá todo lo que el Estado puede poner: está abierto para toda la información, para todas las pistas, para todos los datos", expresó en presencia de otros funcionarios y miembros de la comunidad judía.
En 1992 un coche bomba destruyó la embajada israelí, causando la muerte de 22 personas y casi 350 heridos.
Dos años después, en 1994, la comunidad israelí fue objeto de otro ataque terrorista. En esa oportunidad un coche bomba estalló frente a la Asociación Mutual Israelita Argentina (AMIA) y provocó 86 muertes y 200 heridos. Ninguno de los atentados ha sido aclarado aún. De la Rúa dijo que pondrá "todos los medios necesarios para llevar las investigaciones adelante". Dirigentes de la comunidad judía, por su parte, reclamaron el esclarecimiento de los atentados.
Hoy, cuando se conmemoran ocho años del atentado a la Embajada, dos escuelas, una de ellas perteneciente a la colectividad Armenia, fueron dañadas por el estallido de explosivos de escaso poder. Además, varios establecimientos públicos y privados recibieron amenazas telefónicas de bombas.
En ninguno de los casos se registraron víctimas y nadie se responsabilizó de inmediato por los atentados y amenazas.
El ministro del Interior, Federico Storani, no descartó que pudiera haber alguna relación entre los hechos de ayer y el aniversario del atentado a la Embajada.
"Se puede tomar como un acto de intimidación por el aniversario del atentado", manifestó Storani en declaraciones radiales. Pero aclaró que todavía no existen elementos que confirmen su vinculación.
En la actualidad la Corte Suprema de Justicia, a cargo de la causa de la Embajada de Israel, trabaja sobre la hipótesis de que la llamada "conexión local", que permitió el ataque, tuvo su base en grupos proiraníes instalados en la zona de la triple frontera entre Argentina, Brasil y Paraguay, de acuerdo a información que publicó ayer el Clarín.