Argentina recibió ayer con alivio los informes de que su presidente electo, Fernando de la Rúa, se recupera satisfactoriamente de la inesperada operación a que fue sometido para eliminar una burbuja de aire en la pleura de su pulmón derecho.
Un boletín médico del Instituto Argentino de Diagnóstico y Tratamiento, donde está internado, informó ayer que "el estado del doctor Fernando de la Rúa es favorable, habiendo pasado una noche tranquila y tolerando el tratamiento kinésico. El paciente deambula y está alimentándose normalmente".
Previamente el secretario de salud del gobierno de la ciudad de Buenos Aires, Héctor Lombardo, había declarado que el mandatario electo "se encuentra muy bien".
Agregó que probablemente será dado de alta mañana o martes y que los médicos le han recomendado reposo.
De la Rúa, de 62 años, de la Alianza opositora, fue elegido presidente en los comicios del 24 de octubre. Asumirá su cargo el 10 de diciembre, en reemplazo del presidente peronista Carlos Menem.
Pasado el mediodía de ayer comenzaron a circular alarmantes versiones sobre la salud de De la Rúa, que había concurrido a un centro médico a raíz de dolores que experimentaba desde la noche del jueves. Un canal de televisión provocó general inquietud al informar que el mandatario electo estaba internado en la sala de cuidados intensivos del Instituto Argentino de Diagnóstico y Tratamiento.
Uno de los primeros barómetros de la inquietud nacional fue la Bolsa de Comercio de Buenos Aires. Las acciones líderes bajaron el 1,32% con relación al cierre del jueves al difundirse las noticias sobre la internación del presidente electo.
La situación se normalizó progresivamente cuando los médicos del Instituto del Diagnóstico informaron sobre la naturaleza de la dolencia de De la Rúa, indicando que se trataba de un "neumotórax", que no suele revestir gravedad y del cual los pacientes habitualmente se recuperan en pocos días. Su tratamiento requiere reposo e inactividad.
El neumotórax se produce cuando la pleura, que es la membrana que recubre a los pulmones, se lesiona a raíz de alguna burbuja de aire que "explota" dentro del pulmón o por la rotura de una pequeña zona debilitada. La herida provoca que la pleura se llene de aire, y al ensancharse, desplace al pulmón y lo colapse, provocando dolores y dificultades en la respiración. Los médicos le practicaron a De la Rúa una incisión en el nivel del tórax, de apenas un centímetro, por el cual se le insertó un pequeño tubo para drenar el aire formado en la pleura.
Una de las primeras decisiones de De la Rúa fue llamar telefónicamente al vicepresidente electo Carlos Alvarez, para pedirle que se encargara de la intensa agenda de reuniones y entrevistas programada para los próximos días.
El doctor Lombardo informó a los periodistas que la dolencia se produce cuando ocurre "una fisura en la pleura y eso le puede pasar a cualquiera. No tiene ni causas ni consecuencias". Aludía a versiones de que la dolencia podría haber sido provocada por cansancio y exceso de trabajo. Sin embargo el diario La Nación asegura hoy que De la Rúa se mostraba, en los últimos días, cansado y malhumorado por los contratiempos que le provoca el gobierno saliente de Menem, al no brindar información fehaciente sobre el verdadero déficit de las cuentas fiscales. El presidente electo también estaría disgustado por la renuencia de Menem para cumplir con su promesa de impulsar en el Congreso la aprobación del proyecto de presupuesto antes del cambio de gobierno.