Las comparaciones son bien tediosas y, por tal razón, considero que a cada quien se le debe evaluar en su época.
Traigo esta reflexión a la palestra debido a las comparaciones que se hacen entre el jugador de los Heat de Miami, LeBron James, y la leyenda de los Bulls de Chicago, Michael Jordan.
Si bien es cierto que las estadísticas en cuando a producción marcan una tendencia favorable a LeBron James, también lo es que señalan que Michael Jordan ganó seis anillos de campeones de la NBA, todos con los Bulls.
Aquí la comparación es bastante difícil, por la diferencia de épocas entre ambos jugadores, pero no solo habría que centrarse en comparar a Jordan con James, sino que hay otros como Magic Johnson y Kareem Abdul-Jabbar que también tienen sus grandes méritos en el baloncesto.
El hecho de que Jordan haya anunciado que, a sus 50 años de edad, iba a volver a los tabloncillos de la NBA lo tomé como una broma realmente. De verdad que, primero, hay que ver que cuando las estrellas de la actualidad corren dos y tres veces, Jordan lo haría una. Por eso, no es recomendable que vuelva a jugar en el baloncesto del más alto nivel. Creo que el mismo lo sabe.
Para mí, el mejor jugador de todos los tiempos es Jordan, y creo que, a pesar de que se le compara con varias figuras de la actualidad, no ha nacido aquel que lo pueda superar.
Realmente, aparte de la estadística, yo me baso para elegir a Jordan como el mejor de todos los tiempos por lo que también hacía fuera de la cancha. Ha sido un tipo que tiene su personalidad, ayuda a la gente pobre y también a sus amigos. Además, Jordan influía mucho en los directores de los equipos porque era todo un líder. Considero lógico que alguien de su categoría y calidad termine por influir a cualquiera.
En todo equipo en conjunto debe haber un líder, y ese líder era Michael Jordan.
Regresando a nuestra realidad, y dada la situación que vive nuestro baloncesto, yo le recomiendo a toda la juventud que tiene talento que trate de luchar por lograr una beca en el extranjero, especialmente en los Estados Unidos.
En Panamá hay canchas de baloncesto, lo que no existe es seriedad por parte de los dirigentes. Aquí existen técnicos muy buenos, tremendos preparadores, pero no son tomados en cuenta porque no se llevan con X o Y dirigente.
Creo que en este pasaje de Javier Tejeira, al frente de Pandeportes, y Camilo Amado, en el Comité Olímpico de Panamá, se ha abierto un compás y se han unido esfuerzos en beneficio del pueblo y el atleta panameño.
No queda de otra que unirnos, y caminar agarrados de la mano para echar para adelante, porque esas crisis en la dirigencia no nos van a llevar para ningún lado.