Deportes

De lo efímero y lo imperecedero

Qué bueno es que la gente de un país tenga una causa común alrededor de la cual pueda unirse y golpear como si fuera un ...


Qué bueno es que la gente de un país tenga una causa común alrededor de la cual pueda unirse y golpear como si fuera un puño.

Fue el tener una causa en común lo que nos sirvió como alma y corazón para sobrevivir el siglo pasado y entrar a este como dueños de nuestro destino y libres para ejercer nuestro derecho soberano en todo el territorio nacional.

Las colectas y el pronunciamiento colectivo que produjo el accidentado paso de nuestro seleccionado por la Copa Oro tuvieron su lado positivo en el hecho de que permitieron a los panameños, sin distingo alguno, sentirnos parte de algo.

 

Sin embargo, esa necesidad de luchar por un objetivo puede perder sentido cuando se exageran las manifestaciones y cuando se abrazan fines cuyos efectos en el bienestar colectivo son de poca monta.

Ojalá que este ejercicio sirva como base para movimientos colectivos más acordes con las verdaderas y urgentes necesidades del país.

Sería admirable que ese gran puño nacional se utilice para darles golpes a la desigualdad y a las carencias en materia de cultura y educación, entre otras.

 

Mostraríamos más como nación si nos movilizamos para apoyar a los estudiantes y colegios que sufren los estragos de la falta de mantenimiento y la lentitud oficial.

La gran causa nacional debiera enfocarse en proveer de recursos -aunque sea mediante colectas de a centavo- al estudiantado de esos colegios en ruinas porque es allí donde se forjan los hombres y las mujeres que pudieran cambiar el destino del país.

Tener escuelas carentes de estructuras adecuadas y estudiantes perdiendo clases por esa causa equivale a restarles oportunidades a posibles agentes de cambio en diferentes ramas del saber humano y, en consecuencia, estaríamos privando al país de su talento.

 

No olvidemos que el éxito deportivo está reservado para una minoría de individuos y que los que no nacen con ese don, eventualmente, tienen que volver y seguir en su profesión.

De allí la importancia de que tengamos claro que el deporte tiene el imán de concitar a todos alrededor de un instante de euforia, pero no es la tabla de salvación para ningún país porque, a diferencia de las glorias deportivas, que son efímeras, el legado de los científicos, los matemáticos, los estadistas y los intelectuales es imperecedero.


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986229
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América