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De Miss a empresaria

Detrás del escritorio, atendiendo llamadas, reservando citas, ofreciedo a los clientes algo de tomar. Yanni Peñalosa es más que una reina.


LA mujer con el bronceado más ardiente del verano 2005, ha estado los últimos meses lejos de la farándula panameña. Se conserva igual que el día que la coronaron, con su esbelta figura nadie se imaginaría que esta chica es fanática de las pastas y que para ella no hay personas más admirables que sus padres.
Qué Pasa fue en busca de la señorita que está a punto de dejar la corona de Hawaiian Tropic para conocer el mundo en que se desenvuelve y de paso propiciar esa faceta de su vida como empresaria.
Vivo con mis papás, soy la mayor de dos hijas, hice mi escuela en Nuestra Señora de Lourdes, y soy Lic. en Administración y Publicidad.
Tomé un curso de modelaje, me gradué, posteriormente trabajé en una publicitaria, luego en una firma de abogados para pagarme los estudios y cuando cumplí 21 años decidí alistarme en el concurso, participé y gané. Yo en verdad siempre esperé ganar, desde que estaba en secundaria me gustaba la idea de participar en ese concurso.
No me inscribí porque quería probar con un concurso más pequeño, estaba Hawaiian Tropic o el de los carnavales; consideré al Hawaiian Tropic más de acuerdo a mi personalidad, fue por esa razón que no opté por el Señorita Panamá, además ya tengo la corona, me quedo con ella y ni uno más.
El mundo del modelaje no me ha entrado tanto, me he dedicado más a hacer comerciales y fotografías, tipo prensa. Trabajo todos los días hasta los domingos y eso ya es bastante tiempo.
Al principio cuando salía más a los eventos se me acercaba la gente y me decían, tu eres Miss Hawaiian Tropic, dame un autógrafo y cosas así. Ahora por la serie de compromisos ya no me ven tanto.
La idea surgió desde hace años, yo siempre había querido tener un negocio, me uní con mi mejor amiga que también quería hacer algo, ella estudiaba cosmetología y me llamó la atención, empecé a estudiar con ella y decidimos instruirnos en todo lo que era un salón de belleza. Esperamos un año para ahorrar y empezar a comprar los aparatos, ya que son algo caros hasta que nos equipamos con todo la maquinaria de estética y nosotras mismas empezamos a atender a nuestros clientes.
Este salón nace de nuestra inquietud de hacer un salón bien exclusivo, tanto por el lugar como por los servicios que ofrecemos, hubo mucho empeño en una decoración totalmente original y diferente, insistiendo en la atención al cliente. La diferencia está en el equipo de trabajo en comparación con otros salones, mis colaboradores son profesionales.


Ellos me admiran, me animan a seguir ya que por mi corta edad es muy difícil tomar esta clase de decisiones, pero siempre hay personas con otras metas y planes en la vida.
La verdad no me he preparado mucho, ando súper enredada en el salón, voy a la estética cada vez que puedo, tres veces a la semana y cuido lo que como; no hago dietas, pero digamos que trato de comer bajo en grasa.
Siempre trato de vestirme con lo que me queda bien, a la moda le saco provecho en ciertas cosas me gustan mucho los colores turquesa y fucsia.
No! yo quiero seguir en esto, me gradué de esteticista, estoy contenta con lo que hago y no me gustaría dejarlo por nada.

 

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233999
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América