Hablemos de las dietas. Muchas tienen un sinfín de restricciones y, sin embargo, en muchas ocasiones recobramos el peso que hemos perdido cuando las hacemos.
La dieta de la piña, la dieta de solo líquidos, la dieta de cero carbohidratos… un sinfín de dietas, pero ninguna que se adapte 100% a ti. Todas son copy paste y ninguna página de internet te pregunta cuántos años tienes, tu historial médico, tu peso o talla, o si estás psicológicamente preparado para un cambio de 0 a 100 en tu estilo de vida.
Tomando todos estos puntos en cuenta, es hora que conocer realmente lo necesario para iniciar un cambio de adentro hacia afuera.
Les estoy hablando de comer con intuición o intuitive eating. Quizá les suene un poco vago y digan “pero si mi cuerpo me pide brownies y pizza, entonces ¡voy a comer brownies y pizza!”. Pues, querido lector, eso no funciona así.
El principio detrás de comer con intuición es realmente comer lo que necesitas y cuando lo necesitas.
Iniciemos con una serie de parámetros para poder integrar un poco de intuición a la hora de comer.
Primero, debemos saber que cuando vamos a comer debemos degustar cada bocado de comida, por lo que cada vez que tengas un plato de comida en frente de ti, dile adiós a la “tele”, Instagram, Facebook, para que te concentres y puedas aprender a escuchar a tu cuerpo.
Segundo, debemos tener muy en cuenta la rapidez con la cual comemos. Masticar y comer a un paso calmado nos va a ayudar a sentir que estamos alimentándonos y nuestro cerebro tendrá tiempo para procesar que pronto nos vamos a llenar.
Por último, debemos diferenciar la sensación de estar satisfechos y llenos, y esto lo podemos lograr con el punto anterior. Si comemos despacio, sentiremos una satisfacción en algún momento, en cambio, si comemos rápido, tendemos a comer de más y eso es lo que queremos evitar.
Ahora, retomemos el pensamiento del inicio: “¿qué pasa si quiero comer brownies y pizza todos los días?”, pues es lo que quieres, mas no lo que necesitas. Lo puedes hacer y probar cómo te va, pero verás que te sentirás cansado y sin energías a los pocos días.
Es por eso que debes vivir por experiencia propia y comer lo que crees que es bueno y así comprenderás que al integrar lo que realmente tu cuerpo necesita (frutas, vegetales, granos enteros, entre otros alimentos), te sentirás mejor y no te dejarás llevar por un simple antojo.
Claro, no te estoy diciendo que no puedes comer ni pizza ni brownies, pero tampoco tu alimentación se puede basar en alimentos procesados, es cuestión de balance.
Ahora les daré un ejemplo personal. Yo sufro de ovarios poliquísticos y siempre tuve una dieta baja en calorías y carbohidratos. Llegó un momento en que no podía con la restricción de calorías y me desaté, como diría yo, comiendo brownies y pizza todos los días.
Luego comprendí que eso no era lo que mi cuerpo necesitaba porque me sentía enferma la mayor parte del tiempo; entonces empecé a investigar sobre alimentos sanos y los fui integrando poco a poco a mi dieta y, adivinen qué, empecé a sentirme mejor.
Poco tiempo después, llegó un punto en el cual incrementé mi ingesta de grasas buenas porque sentí que mi cuerpo las necesitaba. Y sin haberlo investigado, da la casualidad que para las personas que padecen de ovarios poliquísticos es bueno tener una dieta más alta en grasas buenas que en carbohidratos, como la que yo ya estaba practicando.
¡Ven! No todo es brownies y pizza. Toca realmente entender lo que tu cuerpo necesita y eso no es tarea fácil.
Sigue los pasos que he mencionando y la tarea será mucho más fácil y verás resultados, y cuando los tengas comparte tus experiencias en mis redes @rivcaz y @fitseed.