La historia en el deporte sigue siendo la misma: mientras los dirigentes “buscan soluciones”, los deportistas sufren.
Con esta ya serán cuatro o cinco temporadas que tendrá el fútbol nacional con un escenario en condiciones deplorables como las que presenta el Armando Dely Valdés.
Pandeportes y los clubes que utilizan este feudo tienen parte de la culpa; cada uno le tira la pelota al otro. Pero ya no es hora de señalar culpables, sino de dar soluciones. No es justo que Colón, cuna de grandes deportistas, tenga un coliseo tan deteriorado, sobre todo cuando hay dos equipos de este territorio jugando en la LPF.
Lo mejor y más seguro sería vetar el estadio, debido a que no reúne las condiciones para la práctica de este deporte.
Sí, de tomarse esta medida se dejaría al Árabe Unido y al Colón C-3 sin su localía. Pero creo que en estos momentos sería la medida más sensata, ya que hay que velar primero por la integridad de jugadores, fanáticos y todas las personas involucradas en el fútbol.
Prefiero que en esta temporada no se juegue en el Armando Dely Valdés, no vaya a ser que a mitad de campaña, producto del deterioro, se diga que no se puede utilizar más el feudo y empiece la corredera.
Pandeportes, clubes, tomen carta en este asunto antes que ocurra una tragedia.