Los Cardenales de San Luis tuvieron muchos elementos a su favor para conseguir superar la Serie de Campeonato de la Liga Nacional frente a los Gigantes de San Francisco, pero la perdieron por 4-1, por la imprecisión en el bateo y la falta de hits oportunos que los dejó fuera de la Serie Mundial.
Las estadísticas no dejaron ninguna duda de que el bateo de los Cardenales fue su mayor enemigo después de dejar a 10 corredores en base y sin poder anotar con ocho que estuvieron en posición de hacerlo en el quinto partido que perdieron por 2-1 y los dejó eliminados.
Los Cardenales después de cinco partidos tuvieron a 39 corredores en posición de pisar la goma del plato y sólo tres lo pudieron hacer.
“Me siento enfermo”, dijo el receptor Mike Matheny, “nos quedamos a un pelo de ganar y espero que todo el mundo se sienta de la misma manera, porque pasar la primera ronda es bueno, pero nosotros teníamos puestos los ojos más alto”, añadió el jugador.
El manejador de los Cardenales, Tony LaRussa, muy cuestionado en sus decisiones con los relevistas y bateadores emergentes, no tuvo ningún problema en definir la labor del equipo en la pos temporada como “frustrante”.
“Lo mires como lo mires la pos temporada ha sido un fracaso; fallamos estrepitosamente en los momentos decisivos de la serie contra los Gigantes”, destacó LaRussa. “Se nos olvidaron los fundamentos cuando llegamos a la caja de bateo”.
LaRussa señaló errores y fallos de su equipo, citando mala colocación en los lanzamientos y problemas defensivos en los que nunca habían caído.
“Cuando se llega en el campeonato tan lejos como lo hemos hecho nosotros, es obligatorio subir el nivel de juego, nosotros hicimos lo contrario”, finalizó .
Barry Bonds contará con el apoyo en el campo de los lanzadores Liván Hernández y Rob Nen, únicos integrantes de un equipo que tras conseguir su pase como "wild card", los Marlins de Florida, ganaron la Serie Mundial en 1997.
Hernández ganó además el reconocimiento de Jugador Más Valioso de la serie (MVP), mientras que Reggie Sanders, Kenny Lofton y Jay Witasick, son otros de los peloteros de los Gigantes que también han tenido experiencia en Series Mundiales.
"Una Serie Mundial entre equipos californianos será algo de locura", declaró el cubano Hernández.
Este año las series por el campeonato de ambas ligas mostraron que no necesariamente los equipos que clasifican en primer lugar o tienen la plantilla que cuesta más millones son los mejores.
En siete temporadas con el sistema de un cuarto equipo que acompañe a los tres campeones de división sólo dos equipos han llegado a disputar el campeonato del mundo.
Los primeros fueron los Marlins en 1997, cuando ganaron la serie, y los Mets de Nueva York, que lo perdieron hace dos campañas frente a los Yanquis en la famosa "Serie de Subway".
Pese a clasificar en cuarto lugar, los Angelinos vencieron 3-1 a los campeones de la Liga Americana, los Yanquis, en la serie de división y posteriormente a los Mellizos, con quienes disputaron el banderín de campeones.
Los Gigantes (95-66), no pudieron alcanzar a los campeones Cascabeles de Arizona durante la temporada regular y terminaron dos juegos medio detrás de ellos que lograron coronarse campeones de la División Oeste.
La última ocasión que el equipo de los Gigantes ganó un título de Serie Mundial fue la temporada de 1954.