Copa Centroamericana 2013
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De poco sirven los elogios, el “ranking” Fifa y el pregonar que estamos entre las mejores selecciones del área, si dentro de la cancha se refleja una imagen totalmente contraria a esto.

Seguramente, ni Julio Dely Valdés, seleccionador nacional, ni sus muchachos se pudieron ir tranquilos ayer a la cama. Se empató, jugando mal, ante El Salvador (0-0), un equipo en construcción y lleno de jóvenes, y ahora tocará definir mañana el pase a las semifinales de la Copa Centroamericana 2013 ante Honduras. El boleto a la Copa Oro, aquel objetivo obligatorio impuesto por el “Panagol”, tampoco se pudo sellar, pero el formato de esta competición regional perdona y da segundas y hasta terceras oportunidades para poder concretar esta meta.
Tuvimos un inicio prometedor, con Marcos Sánchez y Alberto Quintero encontrando claridad por sus respectivas bandas, tanto así que, al minuto 4, Blas Pérez desperdició un gran centro servido por “Negrito” (Alberto Quintero).

La falla de Pérez parecía un aviso claro de que sería la Roja la que abriría la puerta tarde o temprano, más no sucedió. Aquel tanto errado más bien contagió a su dupla en ataque, Rolando Blackburn, quien tuvo hasta tres ocasiones manifiestas, y no pudo materializar ninguna; por lo menos, dos de estos fueron fallos clamorosos. El “Toro” no embistió a nadie.
Cuando corrían 30 minutos de la primera parte, la Roja volvió a cometer un error fatal, aunque esta vez no fue individual, sino colectivo: se dejó dominar por el rival. El Salvador empezó a creerse el cuento, se creció y provocó que el combinado istmeño empezara a mostrar su peor cara, esa que le trae tantos malos recuerdos a la Marea Roja.
Carlos Rodríguez (lateral izquierdo) y Juan Pérez (volante de contención) empezaron a ser los flancos más débiles en el accionar defensivo y justo por ahí los salvadoreños centraron su ataque. Panamá consiguió aguantar la embestida y solo un remate lejano, al minuto 38, inquietó la valla defendida por Jaime Penedo. Pero esto solo era un preludio de lo que se vendría en el segundo acto.
Apenas se jugaba un minuto del complemento, cuando Penedo tuvo que ponerse la capa de superhéroe y rechazar un remate que parecía incrustarse en su marco. El meta del Municipal hizo, por lo menos, otras dos intervenciones notables durante el duelo.
Aun siendo parca, la Roja pudo llevarse el triunfo, sin embargo, la mala puntería nos condenó. Ayer faltó que nuestros delanteros estuvieran finos y, sin duda alguna, más de uno se preguntará ¿y si Nicolás Muñoz hubiese estado? Sí, aquel delantero despreciado por Dely Valdés, que utilizó como argumento para no convocarle, que la liga salvadoreña, en la cual él milita, era inferior en nivel a la istmeña. Ayer quedó demostrado que esta teoría puede ser no tan cierta.
El panorama con miras a la ronda semifinal de este certamen se complica mucho. Panamá tendrá que medirse ahora ante un conjunto hondureño, que también empató ante los cuscatlecos en su primera salida. La H afrontará este duelo con sangre en los ojos, primero para asegurar su clasificación y, segundo, porque tiene una cuenta pendiente con la escuadra canalera, tras aquella derrota del año pasado, en casa, en la eliminatoria mundialista.