Al menos 49 personas fueron detenidas por entrar sin permiso en el campo de tiro que la Marina de Estados Unidos posee en la isla pueertorriqueña de Vieques con el objetivo de evitar a toda costa la reanudación de sus maniobras militares, confirmó ayer un portavoz de la Armada norteamericana.
Varia decenas de ciudadanos puertorriqueños, entre ellos pescadores, líderes sindicales, civiles, religiosos y cooperativistas, penetraron anoche de forma ilícita en una zona restringida de la Marina estadounidense en Vieques con la pretensión de actuar como escudos humanos ante los inminentes ejercicios militares.
Esta forma de protesta responde al anuncio hecho el miércoles por la Marina estadounidense en la prensa puertorriqueña de reanudar el próximo sábado, y hasta el día 29, los entrenamientos militares, con bombardeos incluidos, en la isla.
Según informó Robert Nelson, portavoz de la Marina, los detenidos, entre los que figuran diez mujeres, fueron trasladados en barcazas desde el lugar donde fueron sorprendidos hasta la base naval de Roosevelt Roads, situada en la suroriental localidad de Ceiba, para ser fichados y citados ante un juez del tribunal para el distrito de Puerto Rico.
Este nuevo reto civil a la Marina estadounidense comenzó a fraguarse a los pocos días de efectuarse con éxito el masivo desalojo del pasado 4 de mayo, en el que decenas de personas fueron detenidas en el campo de tiro tras permanecer algo más de un año en campamentos de resistencia pacífica.