A juzgar por los días de asueto que se están dando en el hipódromo, por lo menos en cuanto a las carreras locales, pareciera que el negocio está boyante.
Por ejemplo, esta semana solo habrá carreras nacionales hoy miércoles y mañana jueves. El sábado, el mejor día de apuestas, y el domingo, serán días para descansar.
Igual pasó para las fiestas de fin de año, cuando los clásicos Navidad y Año Nuevo se efectuaron días antes, el de Navidad, y casi una semana después, el de Año Nuevo.
Reconocemos el legítimo derecho de la gente a tener un espacio para la diversión, pero lo que procede es poner en práctica lo que se hace en la mayoría de las empresas: Reducir o dividir el personal, pero dejar de funcionar, jamás; eso es darle ventaja a la competencia.
Entenderíamos que se dejara el domingo como día libre, pero que se incluya el sábado, cuando todavía hay gente en la capital y el movimiento es casi normal, no nos parece una buena idea. Ojalá hoy nos sorprenda con una buena apuesta.
No es que estemos apegados a nada, pero hay patrones que deben respetarse. Después el terreno perdido no se recupera.
A nadie en EE.UU. se le ha ocurrido cambiar el día que se disputa el Derby de Kentucky o el Belmont Stakes de 2400 metros a una milla.
Este año, el Clásico Presidente será sobre 2100 mts. y no 2600.
Cualquier día amanecemos con que la meta ya no está frente a la tribuna principal, sino en el área de establos.