Una subcomisión parlamentaria acordó que no es procedente abrir una investigación contra el presidente Alberto Fujimori y el gabinete ministerial que lo secundó en el autogolpe de Estado que encabezó en 1992, informaron ayer fuentes del Congreso peruano.
Los oficialistas Carlos Torres y Luis Delgado, así como el independiente Miguel Ciccia, integrantes de la citada subcomisión, aprobaron el dictamen en respuesta al pedido de acusación constitucional presentado hace dos semanas por los representantes de oposición, Jorge del Castillo y César Zumaeta.
Ambos parlamentarios acusaron a Fujimori de haber cometido delito contra el orden constitucional en la modalidad de rebelión contra el Estado.
La argumentación para desestimar el trámite de acusación es que tras el autogolpe del 92, que intervino el sistema judicial y cerró el Congreso, se realizó un referéndum de apoyo a la Constitución redactada en 1993 y luego la elección presidencial que ganó Fujimori en 1995.
"Con esos hechos ha quedado confirmada la legalidad y legitimidad del presidente Fujimori y de quienes lo acompañaron en ese momento", dijo Torres, y agregó que la resolución -que será presentada a la Comisión Permanente del Parlamento- determina que no vamos a seguir discutiendo este asunto".
El propio mandatario declaró ayer desde Japón, a los periodistas que lo acompañan en visita oficial a ese país, que el 5 de abril de 1992 "es una de las fechas importantes de mi gobierno, porque nos permitió derrotar al terrorismo y lograr la paz interna".