Hubo jugadores que declinaron participar del Clásico Mundial de Béisbol para pelear por puestos en los rosters de sus equipos en Grandes Ligas.
En vez de quedarse en Fort Myers, Florida, y asegurar su plaza en la rotación de los Mellizos de Minnesota, el dominicano Samuel Deduno se la jugó con una convocatoria al Clásico, y fue la mejor decisión que pudo tomar, al terminar con marca de 2-0 y 0.69 de efectividad en tres aperturas y 13 episodios lanzados, con cinco boletos y 17 ponches.
“Poder lanzar con el uniforme de República Dominicana era algo que no se podía dejar pasar. Esto ha sido lo mejor de mi vida”, dijo Deduno, acreditado con la victoria en la final que los quisqueyanos vencieron 3-0 a Puerto Rico.
Deduno fue la revelación del equipo campeón. Tuvo una apertura en la que contuvo a Estados Unidos a una carrera en cuatro entradas, con siete ponches.
El técnico Tony Peña dijo que estuvo a punto de sacar a Deduno en el quinto, pero que el pitcher se resistió y no se atrevió a hacerlo.