El Defensor del Pueblo de Colombia, José Fernando Castro, anunció ayer su retirada de las gestiones que buscan liberar a las personas secuestradas en un avión, en una iglesia de Cali y en una lancha por el grupo rebelde ELN, luego de que éste anunciara que cobrará rescates.
"Primero el Ejército de Liberación Nacional (ELN) debe aclarar cuál es su objetivo con el secuestro de los rehenes del avión y del templo de Cali", declaró Castro a los periodistas y subrayó que la organización le dio a la situación "carácter extorsivo".
Castro había estado presente en la liberación de varios grupos de retenidos por los rebeldes en un avión de la compañía "Avianca", desviado a las selvas del departamento de Bolívar el 12 de abril, y de una capilla de Cali y una embarcación de pesca deportiva, el 30 de mayo.
Según el defensor del Pueblo, la demora de los insurgentes en liberar a los retenidos "está generando un mayor dolor en las familias de los secuestrados".
"Allí no cabe razonamiento alguno, allí hay un impedimento económico", explicó el funcionario al justificar su alejamiento del proceso de mediación.
El Gobierno colombiano mantiene gestiones con delegados del ELN para lograr la liberación rápida e incondicional de las 63 personas que quedan en poder de los guerrilleros.