Deportes

Defensores trabajan en un ambiente hostil

Si los defensores de derechos humanos se tienen que defender a sí mismos, no van a poder defendernos a todos los ciudadanos, por eso es que cuando veamos que hay un ataque hacia ellos, tenemos que activarnos.


Egbert Lewis (egbert.lewis@epasa.com) / PANAMA AMERICA

Defensoría debe atender más a los activistas

  • “No quiero cuestionar a la defensoría del pueblo, ella tiene que hacer su trabajo, pero nosotros hicimos reuniones a nivel nacional y yo sentí que la opinión generalizada es que la Defensoría del Pueblo no busca a los defensores de derechos humanos, no les da protagonismo y eso hay que cambiarlo.
  • Magaly J. Castillo

Una mirada a vuelo de pájaro no registraría ninguna similitud entre la cacica Silvia Carrera y el dirigente de la Asociación de Hombres y Mujeres Nuevos de Panamá, Ricardo Beteta; como tampoco se detectaría, a simple vista, alguna relación entre el recién electo presidente del Colegio Nacional de Periodistas, Rafael Candanedo, y Pierre Blandón, quien lidera una campaña para rescatar a los jóvenes en riesgo social en la siempre calenturienta ciudad de Colón.

Pero las apariencias engañan, porque ellos -aunque en ámbitos distintos- están junto a otros dieciséis defensores de los derechos humanos de sectores minoritarios y que mañana lunes, con motivo de un aniversario más de la Declaración Universal de los Derechos Humanos (10 de diciembre de 1948) recibirán una distinción.

Muchos de estos defensores desempeñan su labor de manera espontánea, según explica Magaly Castillo, directora ejecutiva de la Alianza Ciudadana Pro Justicia, responsable de la organización del evento.

Castillo asegura que estos defensores, al igual que muchos otros, que se mueven en torno a otras temáticas, se desemvuelven en un ambiente hostil e incluso muchos, hasta hace poco, ni siquiera habían dimensionado su labor como una gestión de derechos humanos.

La abogada reclama que la Defensoría del Pueblo debiera respaldar más a estas personas y exhorta a la comunidad para que se anime a defender a quienes la defienden.

¿Cómo surge la idea de hacerle el reconocimiento a los defensores de los derechos humanos?

Este año queríamos celebrar el 10 de diciembre de una manera diferente, por lo que durante todo 2012 hemos estado promoviendo la figura de los defensores de los derechos humanos porque en Panamá existen defensores, pero estos no conocen que como tales tienen derechos que están reconocidas por Naciones Unidas en diferentes partes del mundo. Con base en eso, decidimos hacer un reconocimiento a quienes se dedican a la defensa de los derechos humanos en diferentes temáticas y a la vez de sensibilizar a los ciudadanos en el sentido de que los derechos humanos son diversos y son muchos los grupos vulnerables.

¿Cómo se identifica o define a una persona como defensor de los derechos humanos?

Un defensor de derechos humanos no necesita que nadie lo reconozca; él lo es por el trabajo que realiza. Las Naciones Unidas dice que defensores de los derechos humanos son todas aquellas personas que se dedican, ya sea laboralmente o como activista, a defender derechos humanos fundamentales; es decir, puede ser cualquier persona. No necesitas un certificado ni ser reconocido por nadie. Se es defensor de los derechos humanos porque se dedica a defender los derechos de quienes están en desventaja social.

Con base en lo que usted explica, la lista de defensores debe ser larga, ¿cómo llegaron a los 20 que van a distinguir esta vez?

Esa fue una decisión de Alianza Ciudadana Pro Justicia y nosotros evaluamos de todos los activistas que conocemos, que tienen más activismo ciudadano. Lo que queríamos no era exaltar la figura de estas personas, sino educar a la ciudadanía sobre la diversidad de actores en derechos humanos.

¿Compromete en algo esta designación a quienes están en la lista?

Pienso que este acto que haremos el lunes ha hecho que algunas personas que no se consideraban defensores de los derechos humanos porque no sabían o no se consideraban como tales, hoy se sientan más identificados con la causa de los derechos humanos.

En el grupo no hay ninguna figura del ámbito oficial o gubernamental, ¿podría explicar el porqué de esa situación?

En este caso solo está dirigido a quienes ejercen la función de manera particular; pero usted tiene razón, las Naciones Unidas dice que también puede ser defensor una persona que ocupe un cargo público. Por ejemplo, una persona que trabaja en la Defensoría del Pueblo o la defensora del pueblo son defensores de los derechos del pueblo. O sea que sí pueden haber funcionarios que se dediquen a la defensa de los derechos humanos, pero en esta ocasión, queríamos enfocarnos en activistas ciudadanos.

No se trata de un premio, pero ¿habrá gente que sentirá que merecía estar allí?

Sí, no solo eso, sino que por ejemplo hay gente que llamó para decir que por qué no se incluyeron temas como el derecho de los extranjeros; otros pidieron sobre la inclusión de personas de la tercera edad. Se quedaron muchos temas y mucha gente por fuera, pero no podíamos incluirlos a todos.

¿Hay plena conciencia de los ciudadanos panameños sobre lo que significan sus derechos humanos?

Siento que en nuestro país no existe conciencia sobre eso; existe una cultura muy débil sobre el tema. El ciudadano panameño conoce muy poco sus derechos, hay una poca educación sobre la materia y eso tiene mucho que ver con la educación formal que hemos tenido. En los colegios, realmente no existe educación en los derechos humanos, desde hace muy poco tiempo es que se ha dado eso. Es decir, que el tema de los derechos humanos en Panamá es algo que está muy incipiente, la gente no conoce sus derechos y también ha habido una campaña negativa contra los defensores de los derechos humanos con cuestionamientos sobre a quién representan, quién los escogió, que nada más se dedican a criticar, incluso, en todo el continente muchos defensores eran tildados de comunistas y radicales, por lo que ha habido un estigma en contra de ellos y por eso Naciones Unidas, hace 15 años, dictó una declaración sobre los derechos de los defensores e invita a los países a protegerlos.

¿Cómo se diferencia a un legítimo defensor de alguien que está utilizando una causa para fines personales?

Eso es muy difícil. Ciertamente, un activista de derechos humanos puede en algún momento verse como un adversario político o como un sujeto activo en apoyo a la oposición gubernamental; es lo lógico porque el activista de los derechos humanos siempre va a ir contra el que viola derechos humanos, y el que los viola, normalmente va estar en el Gobierno. Recuerde que el que viola los derechos humanos casi siempre es una institución del Estado o un funcionario, por lo tanto, tu activismo en derechos humanos puede enfrentarse a un funcionario o a una política de gobierno. Entonces, sí, hay una línea muy delgada, pero lo importante es que un defensor tiene que ser una persona cuyos ideales y práctica sea pacífica, no puede haber un defensor que promueva violencia.

¿Cuáles son los derechos humanos más afectados en Panamá?

Yo diría que los derechos de los más pobres en materia de salud y educación. Son los que más se golpean, sobre todo a la población más débil. En nuestro país, todavía hay gente que no puede alimentarse adecuadamente, todavía hay desnutrición en muchas partes, entonces yo diría que esos son los derechos más violados en Panamá. Sin embargo, hay derechos relacionados con las libertades que están sujetos a muchos cuestionamientos y, por supuesto, el tema del ambiente.

¿Tiene Panamá alguna calificación de algún organismo en el tema de derechos humanos?

Naciones Unidas siempre va a estar monitoreando el tema, existen los relatores y existe el alto comisionado para los derechos humanos que siempre están monitoreando el tema de las mujeres, de los niños, etc.

¿Y cómo está Panamá?

Yo diría que tenemos muchos temas pendientes. Todos los balances que se hacen, sobre todo sobre niñez y mujer, dicen que Panamá tiene mucho que hacer en temas relacionados con la igualdad de oportunidades y otros.

¿Es el momento actual el más difícil o ha habido peores?

En el tema de libertades, si nos fijamos en los últimos 20 años, tal vez es un momento difícil en cuanto a los ataques que se han visto a las libertades de asociación y de expresión. Eso no se puede ocultar, es una realidad. En otras materias no creo que haya empeorado, sigue siendo lo mismo en los últimos 20 años.

Desde el punto de vista del género, ¿se identifican más en hombres o en mujeres los activistas de derechos humanos?

Tengo la impresión, aunque no manejo las cifras, de que hay un fuerte activismo femenino en los temas ambientales y sociales. Por eso es que en la lista de los que vamos a reconocer tratamos de llevar la paridad de género porque también es cierto que las figuras públicas que dan la cara normalmente son hombres. En todos los movimientos sociales, los hombres tienen más exposición pública, y las mujeres tienen más bajo perfil, pero hay un activismo mayoritario en las mujeres en los temas de niñez, mujeres y medioambiente.

¿A qué atribuye eso?

Creo que tiene que ver un poco con la sensibilidad. Los temas de pobreza y de exclusión lo sufren más las mujeres, pero creo que habría que hacer un estudio profundo sobre ese tema.

¿Le parece que estos defensores de derechos han rebasado a la Defensoría del Pueblo como ente formal constituido para esos fines?

Creo que sí. No quiero cuestionar a la Defensoría del Pueblo, ella tiene que hacer su trabajo, pero nosotros hicimos reuniones a nivel nacional y yo sentí que la opinión generalizada es que la Defensoría del Pueblo no busca a los defensores de derechos humanos, no les da protagonismo y eso hay que cambiarlo. La ley de la Defensoría tiene que ser reformada para darles mayor protagonismo a los defensores de los derechos humanos, que se hagan anualmente asambleas de derechos humanos en los que la Defensoría del Pueblo consulte, se rinda informes y se escuche a los defensores.

¿Es un problema legal o de falta de voluntad?

Yo pienso que no se necesita hacer reformas a la ley para hacer las asambleas, pero a través de una ley se puede obligar a que se realicen las asambleas, ojalá cada dos o tres años. Y otra cosa que la gente pide es que se les consulte al momento de escoger al defensor del pueblo.

¿Han sido políticas las escogencias que se han dado hasta ahora?

Totalmente. Siempre se ha pensado que la escogencia de los defensores tiene que ser de personas vinculadas, cercanas o de confianza del presidente de turno y eso es lo que ha sido hasta ahora.

¿Hay algún nivel de riesgo para los defensores?

Si los defensores de derechos humanos se tienen que defender a sí mismos, no van a poder defendernos a todos los ciudadanos, por eso es que cuando veamos que hay un ataque hacia un defensor de los derechos humanos, todos tenemos que activarnos, ser solidarios y no atacarlos. Las campañas contra los defensores no se valen en democracia. Hay que defender a quienes se atreven a defender los derechos humanos.

¿Hay infomes de alguna clase de persecución?

El informe que tenemos dice que los defensores están trabajando en un ambiente muy hostil y que no les brinda mecanismos para protegerse como los hay en otros países, y en Panamá hace falta eso.

 

fecha edicion
old id
852253
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América