Los hermanos Ducruet se caracterizan por ser tenaces y competitivos, viven minuto a minuto su pasión por el golf, y lograr la cúspide es su única meta.
Jean Louis y Jean Paul, como se llaman estos pequeños hermanos, viajaron hasta Colombia para conquistar las tierras cafeteras con sus grandes hazañas, objetivos que fueron logrados por los infantes.

Jean Paul, en la categoría hasta 9 años, y Jean Louis, en la de hasta 11 años, clasificaron al Nacional Infantil de Golf de Colombia, uno de los torneos más difíciles del área.
Uno de los requisitos para participar en este campeonato es que se debe formar parte de un club en Colombia.

La clasificación constó de dos fases. La primera ronda era ganar su cupo en el club al cual representaban, mientras que en la segunda etapa tuvieron que competir con los clubes de la zona. Luego se escogieron los representantes del eje cafetero, es decir, Armenia, Pereira y Manizales.
Por primera vez los Ducruet van a esta competencia, y se convierten en los primeros panameños que van a este evento que es catalogado como una de las competencias con alto nivel en Sudamérica.

La preparación de cada niño es parte del entrenamiento continuo que actualmente tienen con su entrenador profesional de golf, Jorge Rodríguez. El motivo de sus participaciones se dieron con el fin de mejorar su nivel en el golf.
Ambos hermanos sienten delirio por el green , pero con cualidades diferentes. Jean Paul es el menor y se caracteriza por ser un niño muy divertido, descuidado pero decidido cuando se propone una meta.

Jean Louis, por su parte, es un niño de 10 años que se considera perfeccionista, exigente y muy competitivo, actitud que hasta hoy día le ha dado buenos resultados.
Sus padres los definen como unos hijos insistentes, unos niños dedicados en todo lo que hacen. Como hermanos son los mejores amigos, ya que comparten algo en común, en este caso, el golf.

A pesar de sus pocos años en el deporte, Jean Louis ha sido la inspiración para su hermano menor. Junto a su padre le han enseñado las tácticas que un jugador de golf debe tener y que lo principal en un torneo es mantener la calma para poder dar el toque magistral.
Adondequiera que vayan, siempre van en familia y viven los triunfos y derrotas en conjunto.

Sus padres siempre los apoyan y les dan ánimos para que cada vez que caigan, puedan levantarse.


