De Nochebuena a Navidad, va un día; de Navidad a Nochebuena, hay casi un año. Es una actitud que debemos madurar en nosotros mismos.
Una cancha de fútbol rentado, debe ser obligatoriamente, cerrada, por malla galvanizada o un material similar con una altura mínima de 1.80 metros. Las bancas del cuerpo técnico, deben estar separadas por una distancia igual, a partir de la línea que divide en dos el terreno. Los portones de acceso deberán estar cerrados, y sólo se abrirán en caso de emergencia. La custodia de unidades policiales debe comenzar una hora y media antes, en el mismo instante en que empiecen a venderse los boletos. Estarán claramente separados, la afición local y la visitante. Habrá por lo menos cuatro servicios sanitarios. Habrá ambulancia y personal paramédico, etc.
El sábado, en Balboa, un fuerte aguacero arremetió sobre la ciudad. Era una final, pero no hubo cuarto árbitro. Sin embargo en Colón (31/05/2008, Chepo FC 2-Chorrillo FC 1), final del Torneo Apertura, sí lo hubo: Celestino Menezes, que trabajó con el central Jaffet Perea y sus auxiliares.
La marcación del terreno debe hacerse desde la mañana, con pintura blanca a base de agua, y jamás con cal, que al igual que la pintura con aceite, queman la cancha y la piel de los jugadores, y están prohibidas.
Del amateurismo al profesionalismo, hay un paso nomás. Del modo que se hizo todo, recorrimos de Navidad a Nochebuena, en casi un año.