El corredor Ronnie Brown se erigió con cuatro anotaciones en la gran figura del partido donde los Delfines de Miami ganaron ayer por 38-13 a los Patriotas de Nueva Inglaterra, que vieron cortada su racha de 21 triunfos consecutivos en la temporada regular.
Esta vez los Patriotas sí echaron en falta en el ataque a su mariscal estrella Tom Brady, baja por lo que resta de temporada, y nada pudieron hacer para ser humillados en su campo ante un equipo que llegaba sin conocer la victoria en los dos primeros partidos de la competición de la Liga Nacional de Fútbol Americano (NFL).
Brown, que estableció una nueva marca de equipo y también dio un pase de anotación, fue el verdugo para los Patriotas que nunca tuvieron respuesta a su inspiración en el juego de ataque.
El corredor estrella de los Delfines avanzó 113 yardas con 17 acarreadas y la más larga fue de 62.
El mariscal de campo Chad Pennington realizó también un gran partido al completar 17 de 20 pases para 226 yardas.