Las estadísticas no mienten y al compararlas con las del año pasado, el resultado es claro: el santeño Randall Delgado dio un paso atrás en su rendimiento para la campaña 2016 con los Diamondbacks de Arizona, en las Grandes Ligas.
A falta de 23 juegos para que finalice la temporada regular de los Diamondbacks, los números que acumula Delgado están por debajo de los logrados en 2015, cuando terminó con marca de victorias y derrotas de 8-4, mientras que en 2016 tiene 3-1.

El año pasado, el derecho de 26 años acumuló promedio de carreras limpias de 3.25 en 64 salidas de relevo y una apertura, sumó 72 entradas completas de labor, ponchó a 73 y regaló 33 bases por bolas.
Ahora, en 2016, el tirador tiene efectividad de 4.21, ha retirado a 61 por la ruta de los strikes, boleado a 30 y 66.1 capítulos de acción en 65 apariciones, todas de relevista.
En cuanto a episodios de trabajo, el tableño podría tener sus peores números en las últimas tres campañas, ya que en 2014 caminó 77.2 en 51 partidos, de los cuales abrió cuatro.
En su última salida, la noche del martes, Delgado lanzó una entrada perfecta anulando a los tres que enfrentó, ponchó a uno, pero no pudo evitar la derrota contra los Diamondbacks de Arizona, por pizarra de 5-2 frente a los Dodgers de Los Ángeles, del receptor Carlos Ruiz.
Burgos Jr. también pasa por un año difícil con los Diamondbacks
El capitalino Enrique Burgos, el otro istmeño que viste la camiseta de los Diamondbacks de Arizona, también pasa por un año difícil en la lomita, luego de un debut prometedor en el 2015.
El año pasado relevó en 30 juegos, su foja de triunfos y derrotas fue de 2-2, promedio de carreras limpias de 4.67, tiró 27 entradas completas y su relación de ponches y bases por bolas fue de 39-15.
Durante esta campaña, su marca de victorias y reveses es negativa con 1-2, su efectividad anda por 6.09, tiene 34 capítulos de labor y con todo y que ha lanzado en 35 choques (5 más que el año pasado), registra menos ponches, 34, y más pasaportes a la primera almohadilla, con 21.