Cuando sólo faltan 16 días para el comienzo de la Copa del Mundo de fútbol, los organizadores tratan de superar las demoras en la distribución de entradas, un brote de aftosa y la perspectiva de disputas laborales.
Con un cuarto de millón de boletos todavía sin vender, los problemas de Corea del Sur se acrecentaron ayer miércoles con el anuncio de que la emisión de los tickets locales será aplazada por cinco días.