Deniro Mucho, Oleado y Lex Luthier pusieron de pie a todos ayer, cuando cayeron al disco de las sentencias como si fueran un solo caballo. Finalmente, el foto-final reveló como ganador del clásico Año Nuevo al primero de ellos y con ello se puso en marcha la nueva temporada hípica.
Montando por el inspirado jinete Angel Rivas, Deniro Mucho libró una batalla infernal durante casi 700 metros para alzarse con los máximos honores del clásico Año Nuevo y de paso capturar una bolsa de B/.11,160.00 para su establo.
La victoria del hijo de De Niro en Magnificent Myrtie se consolidó en los tramos finales del evento cuando sometió al favorito Emponchado y reaccionó ante la presión que le impusieron el sorpresivo Lex Luthier, en el medio, y Oleado que avanzaba fuerte por fuera.
Angel Rivas, volvió a sorprender gratamente a la afición hípica cuando lució frío y calmado en los tramos finales ante Jesús A. Barría (Oleado) y Camilo Pitty (Lex Luthier) considerados los dos mejores jinetes en nuestro medio.
Al momento de caer a la meta Deniro Mucho superaba por media cabeza a Oleado, mientras completaba los 2000 metros, sobre los cuales se disputó el evento, en el 2.08.2.
El ganador, que fue importado a Panamá por Roberto Barrios, cargó 120 libras para llevarse el Año Nuevo y fue presentado a la competencia por Aurelio Rojas para el Faraway Stable.
Al principio de la competencia Reservado salió del partidor como si se tratara de una carrera de 800 metros y abrió casi cinco largos de ventaja, lo cual le permitió lucir hasta la recta lejana en donde se apagó totalmente.
De allí en adelante, Deniro Mucho, Emponchado Workaholic y Lex Luthier coquetearon con la punta sin que ninguno decidiera irse del todo, mientras Oleado atacaba desde la parte exterior de la pista.
En la última curva Emponchado pasó a comandar el grupo seguido de cerca por Deniro Mucho, Lex Luthier por el medio y Oleado que apretaba el paso por fuera.
A 150 metros para el final Emponchado se agotó y Deniro Mucho pasó al dominio del evento con Lex Luthier que venía en un segundo aire y Oleado prácticamente volaba en la parte exterior de la pista. Así cayeron a la meta, resultando favorecido Deniro Mucho.
"Creo que este caballo se merecía ganar un clásico", manifestó su propietario Esky Samaniego, en alusión a los múltiples intentos anteriores que hizo su representado.
Mientras, el jinete Angel Rivas, sostuvo que la victoria de ayer es el producto de un trabajo de todo el equipo: "No es solo un triunfo mío, sino de todos los que tienen que ver con el caballo y en especial a Dios", sostuvo.
Los 2,000 metros fueron cubiertos por el ganador en 2.08.2, luego de marcar parciales de 24.2 los primeros 400 metros, 50.2 los 800 metros, 1.15.4 los 1,200 metros y 1.42 para la milla.
En la ceremonia de premiación Edgardo Quintero, Gerente de Recursos Humanos del hipódromo, entregó el trofeo del triunfo a Esky Samaniego; Roberto Barrios, Gerente de Operaciones Hípicas, premió al preparador Aurelio Rojas; Bladimir Carrillo, Gerente de Tecnología, al jinete Ángel Rivas y Guillermo Medina Santos, Asuntos Especiales, al empleado de establo.